El arte de la moda




Desde España



Ana María Rincón Canaán






Durante el tiempo que viví en la ciudad de Valladolid, estuve vinculada a la moda, los desfiles, y los showrooms. Así fue como conocí a la venezolana Ana María Rincón Canaán, durante un Trunk Show realizado en la capital pucelana. Esta diseñadora de joyas y trajes de alta costura oriunda de Maracaibo se ha destacado, desde los años 90, por tener un estilo propio, una mezcla de lo clásico con lo vanguardista que convergen en cada pieza creando auténticas obras de arte.


Por Eloísa Patat



Vinculada al arte desde pequeña de la mano de su madre, Ana María Rincón Canaán emigraba cada verano a París para empaparse de los secretos en el hogar de la moda mundial. Es Licenciada en Idiomas Modernos y estudió Estilismo y Modelismo en la prestigiosa institución Esmod Internacional, la primera y más antigua escuela de moda del mundo, fundada en 1841 por Alexis Lavigne. En 1992, regresó a su natal Maracaibo, para abrir su atelier en el famoso shopping Costa Verde y luego en 2007 emigró a España donde ha podido extender sus creaciones a toda Europa. “Era una estudiante excelente, y cuando les comenté a mis padres que quería dedicarme a la moda, ellos me “sugirieron” hacer una carrera universitaria porque no querían que su hija fuese una simple costurera. Estudié la carrera de Idiomas Modernos y me dejaron irme a París a practicar francés durante cuatro años, allí aprovechaba esos veranos para inscribirme en cuanto curso pudiese de costura, visitaba talleres, y me empapaba de este maravilloso mundo. En Francia, aprendí a trabajar con patrones, sobre telas, conocí la ciudad a fondo y allí nació la diseñadora que soy hoy”, recuerda Ana María.


¿Cómo empezaste tu carrera profesional?
En cuanto salí de la universidad, si bien tenía cierta experiencia de lo que había aprendido en Francia, para meterme de lleno en la moda, sabía que era necesario adquirir una metodología de trabajo mucho más organizada, de entrenarme para realizar colecciones a gran escala, a trabajar con tallas, a preparar una carpeta de diseñador, saber cómo sigue la cadena cuando el modelista la recibe, entre otras muchas actividades. Mi paso por la Escuela ESMOD, fue la teoría perfecta para organizar el cumulo de información y conocimientos que había adquirido durante esos veranos en París, una época fantástica que me encantaría repetir.

Luego de tantos años como diseñadora, ¿cómo definís tu estilo?
Lo más importante, es que mis creaciones no se puedan ubicar en el tiempo, es decir, que tengan una validez permanente, que sean atemporales. Trabajo con líneas muy puras, los cortes deben ser impecables, es algo importantísimo, que el corte sea increíble, sin ningún defecto. Es verdad, que soy critica del trabajo de los grandes diseñadores cuando veo arrugas o bolsas, porque eso en mi atelier es una norma fundamental que no nos permitimos, tanto yo como mi equipo de trabajo somos perfeccionistas.
Las piezas que creamos tienen líneas puras, sencillas, con un toque de vanguardia, pero queremos que no pasen los años en la foto, que cada mujer sea capaz de usar un traje de Ana Canaán a lo largo de toda su vida. Concibo la moda como un arte que no pasa de moda, que forma parte del estilo de cada mujer, con ese toque que las distingue, muy elegante. Nunca me han gustado los excesos, ni la cantidad de pedrería, ni los shows mega fantásticos, me parece de mal gusto. Soy más de la línea, de Chanel, Armani, me gusta mucho Calvin Klein, los puristas de la moda, los que dan espacio a que la mujer se vea; un gran vestido es aquel que acompaña a una gran mujer, nunca debe ocupar el spotlight ni opacar su belleza.


¿Cómo es la mujer que viste Ana Canaán?
Es una mujer muy consciente de que se va a ser notar por su elegancia, por su clase, por el saber estar más que por llevar un vestido carnavalesco. Muchas veces en Latinoamérica se cae en el exceso, es muy fina la línea que separa lo que realmente es espectacular de las piezas que se exceden. Mis clientas aprecian una buena tela, un buen corte, una caída excelente. No diseño para alguien, sino es la persona quien elige mis diseños. Si hay algo que me apasiona es ver luego de diez años, una mujer en alguna fiesta con un traje mío, no creo que haya mayor recompensa que ir a un gran evento y ver a alguien llevando un vestido que me compró años atrás y que sigue siendo actual y glamuroso.






Entonces, irás en contra de la filosofía de “usar y tirar”.
Por supuesto, no soy de las que creen en que “usar y tirar”, sea una opción, ni de abandonar en el interior del ropero los trajes. Soy feliz de ver como mis clientas se prestan los vestidos entre hermanas o amigas. Con mi equipo le dedicamos mucho fuerzo a cada prenda, ponemos nuestro amor en ello y no hay mayor satisfacción de ver como cada traje, no sólo no pasa de moda, sino que son prendas que conforman un gran fondo de armario que puede ser usado una y otra vez.


¿Qué podemos encontrar en tu última colección?
Mis fuentes de inspiración han sido muy diversas, hay muchos elementos espirituales sobre todo en la parte de joyería. He prestado atención a los deseos de mis clientas, los collares con cintas han causado un gran impacto a nivel mundial. Lo que viene es sencillamente increíble, telas hermosas, cortes puristas, pero es una reafirmación del estilo Ana María Canaán, soy súper fan de aquellas mujeres que arman su outfit con una blusa de esta temporada y un collar de hace cinco años, nosotros creamos, pero al fin y al cabo es la mujer quien decide cómo llevarlo. No trabajo con las colecciones típicas otoño-invierno o primavera-verano, estoy creando todo el tiempo, produciendo cosas nuevas, innovando, como te dije antes, trato que mis piezas sean inmortales en el tiempo.


Si bien emigraste a España hace varios años, seguís muy vinculada a  Venezuela, con tu atelier y tu empresa de moda abiertos en Maracaibo, ¿por qué decidiste irte a Valladolid? Y, ¿cómo lográs mantener en pleno funcionamiento tu actividad laboral tan lejos de tu residencia actual?
Me vine por temas del corazón. Enamorada me casé con un español, todo surgió muy rápido, él no podía trasladarse a Venezuela por cuestiones personales y laborales, así que decidí dar el salto con mi hijo, y hacer un cambio en mi vida. Aun así dejé mi atelier abierto en Maracaibo, gracias a Internet -creo que soy una de las primeras cyber designers-, a través de las cámaras he hecho pruebas de vestidos, trajes de novias, puedo controlar y dar las directrices necesarias.
Valladolid es mi retiro creativo, es maravilloso porque mi vida aquí no tiene nada que ver con la que llevo en Venezuela. Aquí puedo dedicar todo mi tiempo y mi espacio a crear, a diseñar, coser, inventar, y sobre todo ver la gama de materiales que te ofrecen por el hecho de estar en Europa. Cada vez que viajo a Venezuela,  tengo que atender los compromisos sociales y laborales, estar en el showroom, colocar la nueva colección, y también dedicarle tiempo al resto de la familia. Si bien es muy duro vivir a dos aguas, tengo la facilidad de viajar hasta allá, tres o cuatro veces al año.


¿Y cómo manejás el atelier?
Al principio fue difícil y duro, mi equipo tenía muchas dudas, yo no estaba presente para resolverlas, pero son mujeres que formé de jóvenes, y hemos conformado un grupo fantástico, ellas están muy conscientes de lo que la firma busca, sobre todo la perfección, compartimos la misma visión sobre los trabajos, y en la filosofía que me ha llevado hasta aquí “no es vender un vestido, es ganar una clienta y, en la mayoría de los casos, una nueva amiga”. Con el tiempo, la maquina se aceitó y todo se hizo sencillo, con su apoyo y mis viajes hemos resuelto la situación; por ejemplo, cada vez que voy a Maracaibo, personalmente, corto los vestidos de alta costura y novias, y los entallados los controlo por la webcam. La colección prêt-à-porter, la dejo casi lista para que las clientas se la lleven directamente del showroom, por suerte este sistema nos ha funcionado, porque ellas tienen la seguridad de que las personas que trabajan para mí son como una extensión de mis manos. Aunque por supuesto, siempre estoy al pie del cañón, a veces me llaman a cualquier hora cuando surge alguna duda, no importa el cambio de horario, si son las tres de la mañana y tengo que atender una llamada lo hago, la moda para mí no es un trabajo, es mi pasión, mi vida. 


¿Considerás que tenés alguna ventaja por ejercer tu profesión desde Valladolid?
La verdad que sí, estar en Valladolid, es estar en Europa, lo que significa que podés recibir los materiales de toda la comunidad europea en cuatro días. Soy una persona hogareña y vivir en una ciudad pequeña, lo cual significa que salir hacer diligenciases solo te va a llevar una mañana, es una bendición. España, en general, me ha dado todas las posibilidades, sobre todo en cuestión de tiempo, como te había comentado, aquí puedo dedicarme a la creación, realidad que sería impensable en Venezuela. Por otro lado, vivir en una ciudad que está al lado de Madrid, me abre puertas gigantes, tal es así, que tuve el enorme privilegio de participar en el II Congreso Europeo de Joyería realizado en el Museo del Traje de Madrid. 




¿De qué se trató tu exposición?
Mi intención fue cerrar la misma hablando sobre la importancia del diseño de indumentaria y accesorios vistos como un arte. Mi objetivo en el último punto de la charla fue destacar la necesidad de que se otorgue a la moda y a la joyería el décimo puesto dentro de las Bellas Artes. Creo que es lo justo y es un tema por el que tenemos que luchar aquellos que nos dedicamos al Arte de la moda y de la joyería.


Parte de las creaciones de joyería de Ana Canaán


Te manejás entre dos mundos totalmente distintos en cuanto a la moda se refiere, con clientas venezolanas y españolas que físicamente y socialmente tienen una concepción particular sobre el diseño, el vestir, el maquillaje. ¿Has tenido que adaptar tus creaciones para cada mercado?
Las mujeres que llevan mis diseños tienen un perfil parecido, ya que soy muy minimalista para crear, pero sí es verdad que la mujer venezolana prefiere estar más entallada, marcando cuerpo y mostrando escote, todo lo contrario a la mujer española. Por eso, lo que más me costó, en un principio, fue darle con el talle, con el patrón de las prendas. En general, la mujer latinoamericana tiene más curvas, y es más voluptuosa, por lo tanto había que distinguir los moldes de las prendas para ellas. Ahora ese tema está aceitado y ya no supone ningún problema. Lo que más me llama la atención, por decirlo de alguna manera, es que las europeas son mucho más programadas, realizan los encargos de trajes de alta costura o de novias un año antes, caso opuesto, en Maracaibo suele pasar que mis clientas me ven en el showroom y entran a pedir un traje de fiesta para dentro una semana.



Hablemos de planes inmediatos, ¿qué nos traes de nuevo?
Estoy con un pequeño experimento en mi página de Facebook, con la idea de romper la barrera diseñador y clientas y público en general. Muchas veces, se nos tacha de frívolos, pero es la misma inaccesibilidad, el trabajar contra reloj que genera esa idea. Por eso, pretendo estar más al servicio, no sólo en temas de moda, sino en cuestiones personales. La gente me escribe pidiéndome consejos sobre looks determinados para un evento importante, si operarse o no para cambiar su aspecto o como combatir ciertas inseguridades, que desde el punto de la moda, el cuidado personal, la salud, etc., se pueden mejorar para que uno se sienta mejor consigo mismo. Tenemos que estar más pendientes de los demás, las personas que nos rodean, no todo en la vida significa vender un vestido o colocar una colección. Desde la profesión que  cada uno desarrolle y conozca, desde lo que sabe, hay que tratar de ayudar al otro, aconsejarlo y hacer un poco más feliz a la gente, sobre todo aquella que nos sigue incondicionalmente desde hace muchos años.



¿Qué extrañas de Venezuela?
En general, no extraño mucho porque estoy yendo y viniendo continuamente. Pero con los tiempos dificilísimos por los que está atravesando el país, que no son secreto de nadie, sonara un poco cursi, pero lo que extraño es salir al portal de mi casa sin miedo, caminar y pasear por la ciudad sin mirar por encima del hombro, extraño ir a un supermercado y tener opciones para comprar lo que desee. Sin entrar en temas políticos, extraño esa Venezuela que en estos momentos no está, pero que tengo la esperanza de volver a ver otra vez. Me considero una afortunada porque puedo estar aquí con mi esposo e ir a Venezuela cuando me apetezca para estar con mi familia y amigos.




Los ANA CANAÁN en las alfombras rojas 
SEMINCI y GOYA
España 2017


 Nya de la Rubia (Lola en "Mar de Plástico") 
"Su bellísima amiga Sara Gómez, estaba en el showroom de Madrid contándonos que para la inauguración iba a llevar un precioso vestido de terciopelo rojo. Inmediatamente, me acordé que no le había probado a nadie el vestido negro de la nueva colección y le pedí que me hiciese el inmenso favor de probárselo, lo cual hizo encantada. Le envió las fotos a Nya y así fue como me concendió el gran honor de lucirlo en la clausura de la Seminci", relata Ana.

"Marta Arranz con el productor Roberto Lozano  en la Gala Inaugural de la Seminci.
Llevaba uno de mis trajes icónicos, y un espectacular collar de Antonio Zúñiga", comenta Ana.


Raquel Gallego, en los Goya.
Ganadores al Mejor Documental












Tu consejo para aquellos que deseen empezar en el mundo de la moda.
Para aquellos que les interese la moda pero no puedan dedicarse a tiempo completo por diversos motivos, quiero decirles que existen millones de cursos, y tienen la suerte de vivir en la era de Internet, donde los que realmente quieren aprender tienen a sus disposición miles de talleres online, hasta el mismo Youtube. Les aconsejo que miren los procesos de confección, la forma de trabajar, cómo se tiñen las telas, cómo se hace el punto de cruz, hasta Origami, porque de cada curso siempre se aprende algo y nunca se sabe en que momento lo vas a utilizar, aunque sea sólo de inspiración. No es el título de moda el que te da el renombre, ni la habilidad, sino el saber materializar las ideas. Tengo muchísimos colegas titulados en otras carreras, como arquitectura, que han dado rienda suelta a su parte creativa y hoy en día son grandes diseñadores de alta costura. Pero por supuesto, si tienen la maravillosa oportunidad de ir a una escuela de diseño, sería entrar por la puerta grande al mundo fashion, aunque aquel que tenga la vena creativa, dudo que pueda deshacerse de ella fácilmente. Así que los animo y sepan que aquí tienen una amiga donde pueden conseguir toda la guía y orientación posible, todo ser humano tiene un deber social, y que mejor que ayudar desde mis conocimientos y experiencia sobre este mundo. Lo importante es que aprendan lo más que puedan.












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Instagram: @ana_canaan
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(consejos, anécdotas y otros)
Email: anacanaan@yahoo.es













eloisa patat

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