Promesa santiagueña


El Personaje / Revista La Columna 

Melisa Corzo




Nació el 1 de mayo de 2000 en Santiago del Estero, pero vive en la ciudad cordobesa de Freyre, Melisa Corzo, es una joven deportista que tiene un futuro prometedor en el voley argentino.
Con tan sólo 16 años, lleva un gran número de convocatorias con la selección menor argentina y el pasado mes en Perú, obtuvo junto a las panteritas la medalla de bronce en el Sudamericano Sub 17, obteniendo así la clasificación para el mundial que se disputará el año que viene. 

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Es opuesta, su virtud es el alcance en el bloqueo y su poderoso ataque, a los 11 años comenzó a jugar al voley en el Club Mitre, pero en busca de mejorar su nivel deportivo, se mudó a la localidad cordobesa de Freyre, donde convive en una casa junto a cinco compañeras de distintas provincias soñando llegar a la Liga Nacional y convertirse en una jugadora profesional de voley. 

Obtuvieron la medalla de bronce en el sudamericano en Perú, ¿cómo fue la preparación y la competencia?
Por lo general, una semana al mes, durante varios meses previos al torneo, nos juntamos a entrenar el equipo completo; este grupo viene trabajando desde el 2014. En particular, para este sudamericano entrenábamos juntas dos semanas antes y luego hicimos una gira previa en Colombia para jugar amistosos con la selección colombiana. Los entrenamientos duran alrededor de seis horas por día, y son duros, en los cuales tenés que dar lo máximo siempre. Si una no esta acostumbrada o bien preparada físicamente es difícil llegar al 100% los últimos días de las concentraciones, por eso trabajo todo el año, este o no este concentrada con la selección. Los días de concentración lo único que tenemos en nuestras cabezas es entrenamiento, alimentación y descanso.
Creo que nuestra participación en esta competición fue regular, si bien un tercer puesto no es poca cosa, pero podríamos haber logrado más. Tuvimos momentos muy buenos pero también otros de bajo nivel. Nuestro objetivo era ir y pulirnos como equipo, y hacer el mejor papel posible, ya que no teníamos la presión de clasificar al mundial del año que viene, por ser el país anfitrión del mundial. Igualmente con este puesto obtuvimos la clasificación directa.


¿Cómo sigue tu agenda con la selección?
Ahora volvemos a concentrar en octubre para prepararnos para el Mundial del año que viene que se jugará en el país. Algunas veces concentramos en el CeNARD y otras en clubes de cualquier provincia que se ofrece a prestarnos las instalaciones. 

Junto a su hermano Mauricio,
ex jugador de Ciclista Olímpico de básquet
¿Cómo te organizás con los entrenamientos, los viajes y la escuela?
Estudio en colegio F.A.S.T.A Santa Teresita del Niño Jesús, estoy en quinto año, pero esta secundaria es de seis años. Es muy difícil compaginar todo pero se puede; cada vez que viajo o tengo un torneo largo me llevo los libros para estudiar y adelantar y cuando vuelvo a Córdoba sé que tengo muchas evaluaciones en el mismo día y me paso todo el tiempo estudiando para poder estar bien en el colegio. No me permito a mi misma llevarme materias.

Tus compañeros de clase, ¿qué te dicen al dedicarte y sacrificarte por este deporte?
Siempre cuando vuelvo de viajes me dicen "ya me había olvidado de tu cara" o cosas así . Pero ellos son muy buenos compañeros, me explican todas las cosas que vieron durante los días que falté, me prestan los apuntes, y se ofrecen a ayudarme con algunos temas. La verdad, que extraño mucho salir con mis amigos a divertirme, me pierdo de todas esas vivencias típicas de la adolescencia, pero es lo que yo elegí, más adelante seguramente tendré tiempo de hacer todo lo que ahora no puedo. Gracias al voley y a la selección Argentina, he podido conocer muchísimos países como Perú, Cuba y México cuando jugamos el Panamericano U18, Chile, Colombia, y Brasil. El deporte me ha dado experiencias, que quizás mis compañeros de clase no vivan, como por ejemplo, vivir sola y ser independiente con 15 años. 





Hace tres años que vivís sola en Freyre, ¿extrañás?
Sí, claro pero ya tanto, me acostumbré. Al principio fue muy duro luego hay momentos puntuales como cuando vuelvo de alguna gira y estoy agobiada con el estudio, que se acumula y la rutina no para, y tengo que seguir yendo al gimnasio a entrenar; me siento como si se me juntarán millones de cosas y no tengo a mis padres en casa para darte una mano o con la comida, o con el estudio o la ropa… porque están lejos. 
Si bien comparto casa con otras compañeras, a veces me pasa que voy a un torneo, juego bien, ganamos y cuando vuelvo a casa, no tengo a mi familia para compartir esas alegrías; pero bueno son cosas con las que uno aprende a convivir, y es parte de crecer profesionalmente. Igualmente tengo el apoyo de mi familia postiza, que son los papas de las chicas del equipo que son de acá, siempre se ofrecen para darnos una mano en lo que sea, y obvio, mi propia familia aunque sea a la distancia.




En 2014, campeona en el Sudamericano Categoria Preinfantil. 
En 2015, campeona  en el Panamericano U18 , Cuba. 
Campeonas en la Copa Baja California celebrada en Mexico.  
En 2016, Medalla de bronce en el Sudamericano en Perú. 




Sos muy joven, pero se nota que tenés los objetivos muy claros.
Así es, quiero terminar el secundario, jugar en un equipo de la Liga Nacional, la gran mayoría de los esos equipos están en Buenos Aires, y si surge algún día la posibilidad de jugar en el exterior, sin duda la aprovecharía. 




¿Querés contar tu historia?, escribíme a eloisapatat@gmail.com






eloisa patat

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