Viajar sin rumbo



Historias de orilla a orilla



Andrea Camisassa





Andrea tiene 30 años, es de Paraná pero hace cinco años que se encuentra viajando por el mundo, donde la inspiración y el mapa la lleven. Es y ha sido, empresaria, vendedora, relaciones públicas y hasta granjera. No tiene residencia fija, su constancia es viajar, sin rumbo, sin que nada se repita. Es feliz con su vida nómada, pero sabe que volverá a su ciudad para compartir su vida con su familia y amigos.


¿Cuándo decidiste irte al exterior? 
Si bien hacía años que quería hacerlo, no me animaba o no sabía a donde ir o de qué trabajar. Finalmente, tomé la decisión en noviembre del 2009, (aunque el viaje se concretó el 25 de mayo de 2010), cuando una amiga de toda la vida se recibió, y volvió a Paraná, con una mochila gigante diciéndome que se había cansado de Buenos Aires y que quería viajar. Sin importar a que lugar se refería, le dije que me iba con ella.

¿Cuál fue tu primer destino? 
Viajamos a Playa del Carmen, México, cuando todavía nadie lo conocía. Ni siquiera sabía cómo era o que había ahí. Estuvimos un año y medio, trabajando de muchas cosas como: promotora, vendedora de tiempos compartidos en un hotel cinco estrellas, como extra de películas, moza, vendedora de entradas de discos, relaciones públicas, etc. Luego mi amiga regresó a Argentina, y y yo seguí viaje por el mundo. Esto fue hace ya cinco años, desde ese entonces viajo sola.

¿Dónde fuiste?
Llegué con trabajo a Ibiza, España, para hacer la temporada de verano vendiendo entradas de boliches en la playa. Llegué con  muy poco dinero, pero ya me sentía segura con las ventas y sabía que dependía de mi ganar plata, porque trabajaba a comisión; y me fue muy bien. Después aproveché y me fui a Italia a sacar la ciudadanía, me quedé tres meses y medio y aprendí el idioma. Volví a Playa del Carmen en otras cuatros oportunidades, Tulúm, sigue siendo mi lugar preferido en el mundo. Volveré siempre que pueda. 

Llevás media década viajando por el mundo, ¿a qué lugares has ido? 
A muchos. Pasé por Finlandia, donde tengo un primo viviendo, conocí muchos países de  Europa como Portugal, Francia, Inglaterra, Bélgica, Alemania, Italia, etc .  Conocí Cuba, viviendo en México. Trabajé dos temporadas en Estados Unidos, me fui a China unos días y surgió la idea de viajar con la mochila siempre colgada en la espalda a Tailandia, Malasia y Singapur. 

¿Tendrás más de una anécdota para contar? 
En Italia como no podía trabajar porque no tenía todavía los papeles, y esperando que me den la ciudadanía, conocí a un chico que estaba en la misma situación que yo, esperando que la empresa nos tramite la documentación, y el primer día que nos conocimos comentamos lo aburridos que estábamos por no poder trabajar y me propuso ir en su auto a dar vuelta por toda Italia. Al otro día, armé la valija, y lo fui a buscar para irnos. Cuando llego a su casa, justo había llegado otro chico también en la misma situación, lo convencimos de que viniera con nosotros. Esa noche partimos tres desconocidos por un viaje de 25 días alrededor de Italia. Y claro, como queríamos ahorrar, parábamos a dormir en cualquier lado, porque dormíamos los tres en el auto y seguíamos viaje. Fuimos desde la costa este hasta la oeste, dormimos a pocas cuadras del Vaticano, fue un viaje inolvidable y muy barato. 

¿Qué es lo que te atrae de viajar sola?
Me encanta decidir en el momento dónde quiero ir. Es mirar el mapa y decir, “¿ahora a dónde voy?” Y comprar un vuelo. Me gusta la espontaneidad y sobre todo la libertad. No atarme a nada. Fluir. 


¿Qué llevás en tu mochila? 
Digamos que no soy la típica mochilera que con los años ha aprendido a hacer una mochila con lo justo y necesario. He pagado extra equipaje muchas veces por no saber descartar. Es difícil porque tengo que tener siempre ropa de invierno y de verano, por si acaso. Bikini y campera de nieve. Entonces es se complica a la hora de elegir y quedarse con poco. Y qué problema los zapatos, todo un tema. Lo que nunca me falta, es una tela  que me regaló mi mamá, que tiene abrojos y estuches para colgarla donde quiera y así poder meter todas mis cosas, desde cremas y maquillaje hasta accesorios, fácil de desmontar, no ocupa lugar y es ideal para viajar. 
Otra cosa que no falla es una campera que me compré en Estados Unidos, es de pluma, super abrigada para cuando hace cero grados y lo genial es que se hace chiquitita como de 20 centímetros y la podés meter dentro de una bolsa. Es una almohada perfecta cuando viajo. Y lo mejor de todo es no pesa nada. Y por supuesto, Internet. Sea donde sea que este, compró un chip de ese lugar y sigo en contacto con mi familia y amigos. 



Las ciudades más turísticas son los sitios donde los mochileros suelen residir un tiempo para ganar dinero y así continuar viaje. En tu caso, has ido más lejos, y has creado tu propia empresa en Ibiza. Contános cómo lo hiciste.
Al principio, como todos, viajaba a esos lugares para hacer la temporada, sea de turismo, de cosecha o lo que sea, y con ese dinero seguir viaje. Pero después me di cuenta que en la temporada de verano de Ibiza ganaba muchísimo mejor que en otras ciudades. Son cuatro meses al año, de junio a septiembre, así que lo repetí tres veces. El primer año, empecé vendiendo entradas de las discos, el segundo año, me llamaron para ser jefa de un grupo de ventas, y enseñarles y motivarlos a vender, y a mitad de esa temporada terminé media socia con mi jefe. Hasta que el año pasado, con una amiga nos asociamos y abrimos una empresa de eventos y promoción, llamada UP! Ibiza. Nos encargamos de coordinar equipos de ventas y organizar distintos eventos en la isla. Llevamos chicos de todas nacionalidades del mundo para vender las entradas para las discos y las fiestas que hacemos nosotras. Este fue mi cuarto verano en Ibiza, y mi segundo año con la empresa. Digamos que es el único destino que se viene repitiendo cuatro meses, todos los años. 
Viajando me di cuenta que me gustaban mucho los negocios. También vendo pasajes aéreos por internet hace cuatro años de manera independiente. He rentado y subrentado departamentos. Y siempre donde estuve hice algo de ventas o se me ocurría algún negocio para hacer. 
Ahora con UP! Ibiza se concretó en algo más grande. Estoy súper feliz. Y aun con más proyectos en mente. 



¿Y el resto del año?
El resto del tiempo viajo y consigo trabajos en otros lados, como en Estados Unidos, donde trabajo en la montaña, trabajando la tierra y sembrando. Otros meses visito a mi familia en Argentina. No tengo un año que sea igual al otro. 

Entonces, ¿tu vida es totalmente impredecible?
En la vida del viajero nada es igual que antes, y no me refiero al que vive en otro país, sino del nómade, al que su vida es un viaje. Al que elije vivir viajando. Aunque por momentos es más solitaria, también es más divertida. No tengo a mis seres queridos cerca, pero conozco todos los días personas diferentes.  La vida es más cara, pero se gana mejor. Tampoco existen las rutinas.  Las distancias se perciben como más cortas. Se vive más el día a día y, las decisiones son más espontáneas. Hay más desapego pero ahora también valoro a mi familia mucho más.




Mi constancia es viajar. Nada se repite, cambio de destinos todo el tiempo.







Ahora que estas en pareja, ¿él viaja con vos? 
Hace un año viajo con mi novio, Maya.  El es mitad alemán y mitad polaco. Nos conocimos en una fiesta en Ibiza al final de temporada, aunque yo ya lo tenía fichado de antes jaja. Decidió seguirme el viaje, dejó su casa, su trabajo y su familia y ahora fluimos juntos por el mundo. 



¿Tenés pensado volver?
¡Claro! Siempre digo que más lejos me voy, más cerca quiero estar. La verdad es que mis afectos, mi familia y mis amigos son muy importantes para mí. Por eso estoy pensando en aprovechar al máximo estos años, aprovechar que no tengo hijos, viajar mucho, ahorrar todo el dinero posible o invertir fuera, así en unos años regreso a Paraná, a estar tranquila, tener hijos y estar con mis seres queridos. Paraná es precioso, tiene muchas cosas, mucho verde, el río, unas islas súper aprovechables, es un sueño. Y claro, también soy muy unida con mi familia y amo a mis amigos que mantengo desde la infancia.  






















eloisa patat

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