Flamenco en estado puro



Desde España



Óscar De Los Reyes





El flamenco es uno de los elementos más característicos de la cultura española, en especial en Andalucía, al sur del país. Durante el verano europeo, junto a mi familia pasamos una temporada en las cálidas playas de la ciudad de Huelva, lugar donde muchos sevillanos suelen vacacionar. Y allí conocí a una gran persona, que resultó ser un excelente bailaor de flamenco, Óscar De Los Reyes, sevillano de nacimiento, y gitano de sangre.


Comienza la música, Óscar sale a escena, inmóvil, como si su cuerpo absorbiera cada rasgueo de la guitarra, cada compás de las palmas; comienza el cante y la inspiración se redirige directamente hacia los tacones de sus botas. Así empieza una actuación cargada de pasión, fuerza y arte. Óscar De los Reyes nació en Sevilla, comenzó sus estudios de baile con tan sólo siete años, de la mano de grandes maestros como Farruco y Antonio Canales. Su carrera comienza a forjarse en los tablaos más famosos de Sevilla, Madrid y Barcelona, debutando como bailaor principal por toda Europa, con el espectáculo “Bailaor" de Antonio Canales. En 2010, recorrió Argentina como artista invitado, en la Feria Flamenca realizada en Buenos Aires, se enamoró de nuestro país y promete volver.



¿Qué te motivó a bailar flamenco? Y no a cantar o tocar la guitarra.
Pues realmente fue en el colegio cuando pequeño, las niñas de octavo curso organizaron un taller extra escolar por las tardes para enseñar a los niños más pequeños a bailar sevillanas y ahí estaba yo, el primero (risas). Se me dio tan bien, que le dije a mi madre que quería ser bailaor, con tan solo siete años, ella me apuntó en la academia de baile y ahí empezó todo.



¿Quiénes son tus referentes artísticos?
Hoy día, hay gente que baila muy bien, aunque mi mayor referente será siempre Antonio Canales, y otro bailaor que me encanta es Farruquito. Antonio, es una gran estrella del flamenco, y primo de sangre; siempre ha sido una persona a quien admirar y junto a él, he aprendido mucho en cada gala, en cada creación suya o espectáculo. Con su compañía debuté en 2003 como solista en un espectáculo llamado “Bailaor” con el que recorrimos toda Europa. Pasaron unos años, y ya con experiencia suficiente, en 2007, fundé mi propia compañía de baile, de la que fui bailaor principal. 

¿Un bailaor se nace o se hace?
De todo un poco; los genes también hacen una parte importante, puesto que a mí me viene de familia y siempre lo he vivido desde pequeño. Luego viene la otra parte en la que primero te tiene que gustar y después hay que estudiar mucho para poder ser un buen bailaor. 




El flamenco es único 
el buen flamenco te llega al alma, 
es por ello por lo que se distingue de cualquier otra danza.  




¿Cómo te preparás físicamente?
Siempre bailando; aunque a mí me gusta ir al gimnasio y hacer otros deportes, como jugar al padel; pero es un poco peligroso porque son actividades en las que las rodillas sufren y aunque me encante, no es compatible con esta profesión. 

El bailaor flamenco interpreta físicamente cada canción, su ritmo, su letra; es un género muy pasional y entregado, ¿qué te sucede internamente cuando bailás? 
Cuando bailo lo primero es estar concentrado y estar escuchando en todo momento el ritmo y el cante, aunque tengo que decir que entras en un estado de satisfacción enorme, cuando ves que todo sale y que los duendes están contigo y es ahí cuando esa sensación es difícil de explicar.



¿Cómo hacés para que tu pasión llegue al público, en esos días que uno no está al cien por cien? 
Esos son días difíciles, pero es cuando sacas al profesional que llevas dentro y sabes que puedes solventar esa situación. 

Tu forma de bailar te distingue de los demás: movimientos de brazos y manos suaves y elegantes que contrastan con los golpes que impactan tus pies salvajemente contra el suelo de madera. Suavidad y masculinidad en un mismo cuerpo, ¿haber estudiado ballet te ha ayudado en este aspecto? 
Estudiar otras danzas siempre es bueno y recomendable, el ballet da equilibrio y armonía al cuerpo. Hay algunos que dicen que el ballet te hace menos flamenco, pero pienso que hay que saber utilizarlo y llevarlo a tu terreno. Cuanta más información recibes de otras danzas, mejor y más completo será tu aprendizaje, aunque siempre intento resaltar mi personalidad.



Además de tener un estilo elegante, también te distingue la pureza a la hora de interpretar el flamenco, ¿qué opinás sobre las fusiones con otras danzas?
Siempre digo que las fusiones pueden enriquecer el baile, pero haciéndolas con mucho mimo y todo lo que esté bien hecho me gusta.

¿Es cierto que los bailaores de flamenco tienen más zapatos que las mujeres? 
Jajaja puede ser, es cierto que tengo bastantes pares, pero los tengo que jubilar por su uso y desgaste.

Tenés 38 años, casi todos ellos subido a distintos escenarios del mundo, ¿qué objetivos profesionales te quedan por cumplir? 
Ufff muchos; todavía me quedan muchos países por conocer y donde poder llevar mi baile,  aunque me encantaría bailar en Viena, o en Roma. Todavía me queda mucho por delante, aunque confieso que tengo una espinita clavada con mi ciudad, Sevilla, en la cual no me han dado nunca la oportunidad de bailar en la Bienal de Flamenco, pero espero que algún día pueda bailar en ese festival. 



Exportando flamenco por el mundo
Has llevado el flamenco por toda Europa, incluso Asia. En tu primera gira por Japón, en 2004, compartiste escenario con Manuela Carrasco, desde ese momento, cada año hacés temporada en Tokio.
El público japonés es bastante conocedor de este arte y a veces lo sienten como suyo, llevan muchos años viendo flamenco y aprendiendo de ello; me encanta Japón por su cultura y su gente, ellos son especiales. Este último viaje, ha sido un poco duro por lo larga que ha sido mi estancia, fueron cinco meses lejos de mi familia y de mi tierra. Tengo dos hijas pequeñas y una mujer a las que adoro y muero por ellas, lo han pasado un poco mal, pero bueno el tiempo pasa y ahora puedo disfrutar de mi gente.






En 2010, fuiste invitado para bailar en Buenos Aires, en la Feria Flamenca, ¿cómo fue la experiencia? 
Me encantó Argentina, sé que es una tierra de baile y el flamenco les vuelve locos. Además hay muy buenos aficionados y ojalá pueda volver alguna vez. También aproveché a dictar talleres de flamenco avanzado. Me gusta esa faceta docente, llevo dando clases prácticamente desde que me hice como profesional y es un aspecto en el que me siento súper cómodo.


Para contactarse con Óscar de los Reyes:
Email: oscardelosreyesrodriguez@gmail.com
Facebook: Oscar de los Reyes







eloisa patat

Phasellus facilisis convallis metus, ut imperdiet augue auctor nec. Duis at velit id augue lobortis porta. Sed varius, enim accumsan aliquam tincidunt, tortor urna vulputate quam, eget finibus urna est in augue.