Vestir una pieza de arte




María Carelli





La joyería contemporánea es una mezcla de muchas cosas: diseño, reciclado, orfebrería, vanguardia, artesanía, creatividad; pero sobre todo es una actitud abierta a métodos y materiales inspirada en el arte. María Carelli es más que una diseñadora, desde su taller ubicado en el barrio de Palermo, Buenos Aires, esta artista abarca un amplio espectro de materiales en el proceso de creación de las joyas, utilizando la plata como metal base hasta transformar escamas de peces o simple papel en verdaderas piezas de arte. Elementos singulares con un gran concepto de portabilidad que dotan al cuerpo de una expresión única e individual. 


María Carelli, psicóloga de profesión, decidió emprender sus estudios de técnicas de joyería en la escuela de oficios municipal “Maestro Joyero Sergio Lukez” en 2009 y de forma simultánea dejaba volar su creatividad, a la par que exploraba con nuevas técnicas en el taller “La Nave” del maestro Jorge Castañón. Continuó con estudios de dibujo con el maestro Carlos Fels, y en 2013 con Laura Messing, se sumergió en un trabajo conceptual y de experimentación con nuevos materiales. Llegaron las invitaciones a distintas exposiciones nacionales e internacionales. 2014 fue su gran año, sus colecciones “Regar las algas” y “Respirar” fueron elegidas para ser parte de la decimocuarta edición de la exhibición LOOT, en el famoso museo de arte y diseño de Nueva York. 



Los comienzos

¿Cómo se deja una carrera universitaria y un trabajo como psicóloga de más de 7 años para comenzar con un proyecto totalmente distinto en joyería? 
Creo que siempre llevé dentro la necesidad de expresarme a través del arte. Desde hacía mucho tiempo venía buscando el lugar, la oportunidad de comenzar a desarrollar mi creatividad desde una actividad artística. Siempre aprecié y admiré a quienes se dedicaban al arte y al “hacer” con las manos, solía ubicar este tipo de actividades lejos de mí, como algo que realizarían siempre otros. Al mismo tiempo, si bien considero maravillosa la carrera en psicología y es parte de mi recorrido, cuestionaba mi lugar en el ámbito psi. Elegí la joyería porque me interesa el vínculo particular que esta disciplina mantiene con el cuerpo; la joya contemporánea se diseña para ser vestida por el mismo y cuando no puede ser usada o la portabilidad queda en suspenso, el cuerpo está presente como borde o límite.

Foto: Daniel Rodriguez
Estudiaste en la Escuela de la Joya en Buenos Aires, ¿qué aportó tu paso por la escuela y las clases de los diferentes maestros a la diseñadora que sos hoy?
Además de las técnicas rigurosas con metales, conocí esa otra faceta de la joyería que existe en Buenos Aires, alejada de los talleres de artistas o maestros reconocidos. La escuela pública y gratuita es un lugar que da herramientas a quien lo busque y necesite, un oficio para salir a trabajar. No sé si la influencia de mis maestros se evidencia literalmente en lo que hago. El tiempo que estudié con Jorge Castañón y Laura Messing,  tanto ellos como yo, hemos buscado que mi trabajo sea propio. Comparto el compromiso en cuanto a la calidad de las terminaciones y los detalles. He avanzado de su mano y bajo su guía, son personas maravillosas, de una generosidad excepcional.
Finalmente, recuerdo el paso por el atelier de Carlos Fels, como un lugar del que después del primer encuentro, salí a la calle pudiendo ver líneas y figuras en todo lo que me rodeaba. Me enseñó técnicas de dibujo, me mostró materiales y agudizó mi forma de mirar

Formás parte de un movimiento denominado “joyería contemporánea”, ¿cómo lo definirías y qué es lo que lo diferencia de la joyería tradicional?
Hacia los años 60, la joyería se posicionó como un medio de expresión estética más, en pie de igualdad a las bellas artes. La joyería clásica considera joya aquella que está hecha con metales nobles, piedras preciosas, y es decorativa. En la joyería contemporánea cualquier material es válido y el valor de la joya no será en función de éste sino de la expresión artística y el contenido de la pieza.

Foto: AVSU Productions
(Esmeralda Models)
Y de esa forma, sorprende tu exquisito trabajo con el papel, ¿cómo descubriste que este material tan rústico y simple pudiera convertirse luego en una pieza de arte?
Trabajo en la búsqueda del material, ese especifico material que necesito para concretar el diseño, esa idea. Cuando surgen las ideas, las bajo a un papel con acuarelas, trazo una forma, un color, tonos. Boceteo. Me encantan las acuarelas porque me permite la transparencia y buscar varios tonos en un solo color. Luego realizo pruebas con los materiales, experimento con ellos en busca del adecuado. Una vez resuelta esa parte, comienzo a componer la forma de la pieza. Simultánea o previamente debo estudiar cómo lo resolveré técnicamente, por ejemplo formas de articulación. Compongo la pieza con mis materiales, actualmente trabajo con pastas de papel que preparo en mi taller, y las manejo como si fuera arcilla, y de forma paralela realizo la construcción. Se llama así a la forma de trabajar con metal desde el metal mismo, implica cortar, limar, soldar, y no trabajar desde la cera con moldes y fundición que es otra forma en joyería.

¿Dónde buscás la inspiración?
Busco imágenes, figuras y tonos en la naturaleza. Gran parte de mi trabajo tiene que ver con el mar, nací en una ciudad de mar, en Mar del Plata exactamente, pero siempre viví en Buenos Aires. Creo que al trabajar el mar en mis piezas, es una forma de volver a ese lugar y quedarme un poco más, recorrerlo, transitar lo que despierta en mí, llevo el mar dentro.

Exposiciones

Tu trabajo empezó a ser reconocido internacionalmente con la exhibición de joyería contemporánea "Play fordisplay" en Gotemburgo, Suecia.
Me presenté a la convocatoria abierta de “Play for Display” y me seleccionaron junto a otros 23 joyeros de distintas partes del mundo. La muestra tuvo lugar en la galería Four, en Gotemburgo, en el marco de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo. Esta exhibición se presentaba como una mirada crítica a las exhibiciones de joyería, en tanto, se suele exhibir bajo vitrina, cuando justamente las piezas nos invitan a ser tocadas, agarradas, probadas, etc. En la convocatoria nos pedían que expresáramos qué esperábamos ocurriera sensorial o perceptivamente frente a la pieza. La exhibición se realizó sin ningún vidrio por delante, y el público se encontraba habilitado a tocar las joyas, levantarlas, probárselas, mirarse al espejo y hasta tomarse fotos con las mismas. Creo que una de las sensaciones que recuerdo es que todas las piezas de una u otra manera estimulaban fuertemente los sentidos, un buen ejemplo de la joyería como una práctica que reflexiona sobre sí misma.





El 2014 fue un año de gran éxito para tu carrera como diseñadora, otorgándote gran visibilidad en el panorama mundial. Las colecciones como ‘Regar las algas’ y ‘Respirar’ con piezas etéreas realizadas con escamas de pez y plata, llamaron la atención de la curadora norteamericana Bryna Pomp, quien te invitó a participar en LOOT 2014, siendo la única Argentina y una de las cinco latinoamericanas invitadas a este magnífico evento organizado por el MAD, famoso museo de arte y diseño de Nueva York. 
Había 50 joyeros de 23 países del mundo, entre ellos artistas emergentes como también reconocidos a nivel internacional. Fue la primera ocasión en la que presenté una producción de aproximadamente 50 piezas únicas, totalmente hechas a mano. Presenté tres series o colecciones que se encuentran en continuidad. La serie 'Respirar' del año 2013, que continúe trabajando durante el 2014, realizada en escamas de pez y plata, la serie 'Regar las algas' y la serie “De mar”. Estas dos, son colecciones del 2014 y 2015, en las que trabajé piezas de mucho volumen en papel y plata. Me resulta muy estimulante confrontarme con públicos exigentes, y en ese sentido, Nueva York se presentó como una excelente oportunidad, en tanto es uno de los escenarios con más movimiento en el arte y el diseño. Mi objetivo es llegar a mucha gente, diversa, y que el diálogo entre el público y mi obra -y conmigo, ya que estuve presente en la exhibición interactuando con el público- se enriquezca así con la diversidad. Los resultados fueron muy positivos: las ventas, contactos y el aprendizaje. Es muy interesante conocer colegas de todas partes del mundo, conocer materiales y técnicas. Sobre todo en esta clase de eventos, que funcionan a modo de feria: varios días seguidos, gran parte del día abiertos al público, y así se genera compañerismo. En ese aspecto, fue muy lindo.





Foto: Andrés Lesmes
En esta exposición estuvo la británica Helen Noakes, ampliamente reconocida por sus diseños sorprendentes en resina y plata que incorporan figuras en miniatura desde pingüinos hasta artistas de circo, ¿qué opinión tenés de otros expositores que te hayan impactado? 
Puedo decirte que en estos eventos se ven materiales y técnicas innovadoras, así como propuestas muy sólidas, y trabajos consistentes. Hay mucha diversidad, hay que estar a la altura de preparar gran cantidad de piezas y competir en el mercado con otros 49 joyeros.

Esta décima cuarta edición fue una plataforma para las nuevas tendencias en el campo de la joyería y un nexo entre los coleccionistas e interesados, que rara vez tienen la oportunidad de poder conocer y adquirir las piezas directamente de la mano de sus creadores, ¿qué impacto tuvo en tu trabajo la exposición?
Vendí piezas, generé nuevos contactos, abrí algún nuevo punto o circuito de venta y aprendí sobre mi propio trabajo; cuestiones que debía mejorar para que mis piezas funcionen aún mejor en este tipo de eventos. Se aprende mucho cuando tenés el feedback del público y de potenciales clientes. En esta exposición, te diría que hubo dos tipos de público: uno muy exigente dispuesto a comprar piezas exclusivas, y otro que viene a mirar y a conocer de qué se trata la joyería contemporánea.



Joyería en Argentina

¿En qué situación se encuentra la joyería contemporánea en Argentina?
Creo que la joyería contemporánea tiene un lugar importante en el país, hay mucha gente dedicada seriamente a esta disciplina y que además busca difundirla. Se ha avanzado en cuanto a la legitimación de esta profesión. Si bien, no tengo grandes dificultades para encontrar materiales, quizás los pigmentos que uso, al ser importados a veces no entran al país, así que los suelo encargar cuando algún conocido viaja al extranjero. Pero, por lo general, como utilizo principalmente materiales orgánicos como papel o escamas me las arreglo bien. 

Foto: Laura Messing


Formás parte de Joyeros Argentinos, un espacio de difusión de la joyería contemporánea argentina, que reúne el trabajo de más de 66 artistas del rubro. Contános un poco más sobre este espacio.
Joyeros Argentinos es una plataforma virtual de difusión de la joyería contemporánea en Argentina. Promueve la disciplina y los artistas en particular, y además compila las convocatorias para exhibiciones, residencias y demás concursos internacionales.


¿En qué proyecto estás trabajando actualmente?
En este momento, estoy trabajando en piezas de mi última serie “De Mar” para dos galerías que me representan en Estados Unidos y también para un evento muy importante al que me han invitado a participar en China, que todavía no puedo contar más, aunque lo publicaré en mi web cuando llegue el momento. Para aquellos que deseen conocer más a fondo mi trabajo, pueden visitar mi página www.mariacarelli.com









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eloisa patat

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