Con el tango en la valija



Desde España



Mariel Martínez





Mariel Martínez nació en Buenos Aires y como muchos argentinos tras la inestabilidad económica que sufría el país emigró a España en 2002, radicándose en Madrid. Luego de algunos años se ha convertido en una de las cantantes de tango con más proyección en Europa, tiene cinco discos propios, producidos nada menos que por Litto Nebbia, y una nominación para los Premios Gardel 2014 como Mejor Álbum de Artista Femenina de Tango. En la actualidad, acaba de finalizar más de diez presentaciones de su último disco junto a La Porteña Trío, en el famoso Teatro Compac de la Gran Vía madrileña. 


Me encontraba paseando por la famosa Gran Vía de Madrid, una calle similar a nuestra Avenida Corrientes de Buenos Aires, repleta de personas, teatros, el típico lugar que todo turista debe visitar; y de repente veo en la marquesina del Teatro Compac, un cartel que anunciaba la presentación de un concierto de tango con una gran etiqueta que decía funciones “prorrogadas”. Al indagar un poco más, me entero que la cantante argentina, Mariel Martínez junto a La Porteña Trío habían agregado más funciones de un concierto que llenaba noche tras noche la mítica sala.

A principios de este año, estrenaron "BUENOS AIRES...Cuando lejos me vi", tu quinto álbum. 
El disco lo estrenamos en enero a lo grande en el Teatro Compac de la Gran Vía en Madrid. Pensábamos en hacer un concierto y nos propusieron hacer tres, lo cual nos parecía una locura, pero a medida que pasaban los conciertos crecía la afluencia de público, agregado a las críticas fabulosas de la prensa española y de los expertos y al final tuvimos que agregar funciones y terminamos haciendo unas diez en uno de los teatros más importantes de España, por lo que estoy realmente orgullosa y muy emocionada. Creo que nuestra sinceridad a la hora de elegir el repertorio nos diferencia de cualquier otro show de tango. Nosotros hacemos tango porque amamos esta música, no porque somos argentinos y vivimos fuera y algo hay que tocar para comer. Lo más fácil sería tocar los clásicos, que es lo que el público extranjero conoce, pero nosotros tocamos las canciones en función al momento que vivimos como grupo, y dejamos de lado lo “comercial”. Esto que parece arriesgado al final es lo que hizo que la gente se acerque. En nuestros conciertos no verás lo mismo de siempre.

Si bien la protagonista del concierto es indiscutiblemente la música, aún así los acompaña una pareja de bailarines, ¿no?
En cada concierto, invitamos a una pareja de baile diferente, ellos colaboran con nosotros, son geniales y todas tienen su estilo particular. La verdad es que bailan poquitas canciones para lo que suele ser un espectáculo habitual de tango, e eso es porque nosotros queremos que la canción tenga una presencia más importante. En España, es muy difícil desligar al tango de la danza, parecería inconcebible escuchar tango sin ver bailarines. A nosotros nos gusta la danza, la vemos como parte del tango, pero no es imprescindible y menos en un concierto. Así que no siempre hay baile en nuestros espectáculos, y tratamos que de a poco el público conozca todas las facetas de este estilo, no solo su danza. 



¿Cómo surge este nuevo trabajo discográfico? 
Nos costó mucho ponerle nombre al disco, le dábamos muchas vueltas y no nos gustaba ninguno, sólo sabíamos que no queríamos la palabra “Tango” y sí que dijera “Buenos Aires”. De repente tocando en Argentina, Carlos Gorrindo un amigo y gran periodista de La 2x4, quien nos estaba presentando en el Centro Cultural San Martín, comentó que la primera película sonora en Argentina, “Tango”, comenzaba como nuestro concierto, con La Canción de Buenos Aires, y las primeras palabras que escuchó el público en el cine sonoro fueron: “Buenos Aires… cuando lejos me vi” y ahí se nos encendió la lamparita y pensamos que ese era el título, ¡estaba clarito!


Los comienzos

¿Quién te vinculó al tango? 
Me enamoré de su música en la secundaria gracias a un profesor que lo escuchaba todo el día y vivía la vida como un tango. Mis abuelos también escuchaban bastante, pero fue conocer esas primeras canciones, luego las letras y su música me atrapó para siempre.

¿Cómo empezó tu carrera como cantante de tango?
Como profesional, y de una manera seria, comencé en España; había estudiado música desde muy chica y también había tocado en Argentina pero cuando llegué a Madrid aún era muy joven. Al emigrar, cantaba tangos en pequeños bares, pero a partir del 2008 y luego de grabar el primer disco “De mi barrio”, para Melopea junto a Alejandro Picciano,  comencé a dedicarme por completo a la música, a viajar por Europa y poco a poco a actuar en hermosos teatros.

El tango es un estilo musical fuerte, intenso, sensual, es poesía viviente ¿qué creés que tienen sus letras y sus melodías que no tiene otro género musical?
El tango tiene algo maravilloso, y es que sus letristas eran verdaderos poetas, grandes escritores, y sociólogos, creo que es una cualidad impresionante de este género. En sus letras podemos encontrar al hombre que extraña su barrio, al que ve con miedo el paso del tiempo, al que añora su niñez, a aquel que mira al río que lo trajo de lejos, al hombre que perdió a su mujer, al que llora sus fracasos, el tango habla de todo, de la vida misma. No sé si hay géneros musicales que tengan esa capacidad, la de relatar en tres minutos tantas sensaciones.




De Buenos Aires a Madrid

¿Por qué decidiste partir a España y radicarte en Madrid?
Vinimos en la época del corralito, recuerdo todos esos días como si fueran ayer. La verdad es que no sabía cuánto tiempo iba a estar fuera, no había ningún plan y nunca creí que serían tantos años, pero sin darte cuenta te vas quedando, y así pasa el tiempo. Los que vivimos fuera vamos armando una especie de vida paralela en otro lugar, se forman dos realidades que por cierto dan una percepción muy tanguera del mundo. Ahora miro atrás y parece una locura, pasó mucho tiempo y muchísimas cosas, pero a la vez se siente como si hubiese sido ayer. 



¿Hace cuánto que tocás con La Porteña Trío?
Desde 2008 grabamos nuestro primer disco en dúo con Alejandro Picciano, pero siempre contábamos con algún músico invitado; al principio un violinista o un bandoneonista. Más tarde surgieron actuaciones en teatros y vimos que podíamos ampliar la formación. Alejandro convocó a Federico Peuvrel en el piano con quien ya habíamos tocado en algunas oportunidades y a Fernando Giardini en el bandoneón. Con esta formación grabamos el disco “Un placer”, en directo en el Teatro Calderón de Madrid. Hace un año se incorporó al grupo Matías Picciano, hijo de Alejandro (bandoneón). La verdad que es un lujo el poder contar con ellos, tienen el repertorio súper ensayado y son muy receptivos. Con Matías en la agrupación ya somos como una familia, y ese cariño se nota y se transmite arriba del escenario.

Has recorrido diversos escenarios de Europa, como España, Francia, Italia, Rusia, Alemania, Marruecos, República Checa y Portugal, presentando tus discos en grandes teatros y salas. Has cosechado excelentes críticas en los medios de prensa y con una gran aceptación del público en general. Siendo el tango un género musical tan peculiar, ¿por qué crees que gusta en culturas tan distintas? 
El tango nació de la mano de distintas culturas que se reunieron en el Río de La Plata, muchos de ellos llegaron en barcos que provenían de los países que nombrás, y creo que algo de todo eso atrapa, hay como un reconocimiento propio en cada cultura. La música por otra parte no entiende de fronteras, y cualquier estilo que tenga raíz, cuando está tocado y cantado con sinceridad suele tener gran aceptación. He tocado en diversos lugares y todos me encantaron, no podría definir cuál me gustó más, aunque los dos más increíbles fue la gira por media Rusia y llegar a sitios remotos con 30 grados bajo cero, donde sólo veías blanco desde las ventanillas de los aviones y de repente encontrabas un teatro lleno de gente con ganas de escucharnos tocar; y el otro viaje fue el que hicimos hace muy  poco a República Checa, recorriéndola de punta a punta en camioneta.  

Tu abuela nació en Lugo y emigró a Argentina de muy pequeña, ¿tuviste oportunidad de conocer la casa donde vivió?
¡Sí! Mi abuela nació en Pol, en el Municipio de Mosteiros, viajé varias veces hasta allá, al principio para conocer la zona, y luego di con gente hermosa que me ayudó incluso a saber cual era la casa donde había nacido. Así que tengo grandes recuerdos de esos viajes y tengo muchas ganas de volver pronto. Galicia es una tierra increíble, la gente es amorosa, alí se puede ver como quedaron algunos pueblos luego de la inmigración, del paso de los años; hay casitas abandonadas, arrasadas por el tiempo y sepultadas bajo la maleza. Justamente una de esas casas pertenecía al lugar donde nació mi abuela, abandonada por sus ocupantes que poco a poco fueron emigrando. 




¿Solés viajar a Argentina para cantar?
Sí, por suerte sí. Nuestros discos los produce Litto Nebbia, así que por suerte vamos a tocar y también a grabar a Buenos Aires. Gracias al tango, he podido viajar mucho por el país, fuimos a Córdoba, Santiago del Estero, Mendoza, Río Negro, Neuquén, Rosario, la verdad es que soy muy afortunada. Además los últimos viajes pude hacerlo con todo el grupo, y presentamos los discos en Buenos Aires, en el Centro Cultural San Martín y en el recién restaurado Teatro Helios de Palomar, que es el barrio de infancia de Alejandro y Matías Picciano. Es realmente emocionante poder tocar arropados con el cariño de nuestra gente amiga y con la familia cerca, en estos últimos años estamos haciendo un promedio de 75 conciertos anuales en lugares muy lejanos, maravillosos y hermosas ciudades del mundo, pero poder tocar en casa es un privilegio incomparable.

Contános como fue la experiencia de vivir tu primera nominación para los Premios Gardel 2014.
Nuestro cuarto álbum llamado “Esos otros Tangos” fue nominado a Mejor Álbum de Artista Femenina de Tango. La sorpresa fue increíble, no resultamos ganadores, pero realmente nos sentimos todos como si hubiéramos ganado. El sólo hecho de estar nominada es un reconocimiento muy grande, y en especial en nuestro caso, que vivimos en otro país y que aun así aprecien el trabajo que hacemos ya es un premio impresionante, imaginar qué filtros habrá pasado el disco y quienes lo habrán ido escuchando para llegar hasta la fase entre los tres nominados parece un sueño. Y además pudimos estar presentes en la gala “Los Gardel”, porque justo coincidió la ceremonia con nuestra presencia en Buenos Aires para hacer presentaciones y la grabación de un nuevo disco. 

¿Madrid es definitivamente tu hogar o hay opción para una vuelta al país?
Eso nunca se sabe. Si sé que Madrid es mi hogar, pero también Buenos Aires. Uno cuando se va ni se imagina lo que le espera, después de tantos años, todo lo que he aprendido es que viva donde viva estoy condenada a extrañar…

¿Qué proyectos futuros tenés?
Ahora mismo la concentración total está en las presentaciones que tenemos del disco, por suerte tenemos unos diez conciertos al mes, que es muchísimo y los vamos coordinando con los viajes, que nos encanta. A la par, estamos elaborando junto a Litto Nebbia el material del sexto disco que estará dedicado a uno de nuestros compositores favoritos y amigo personal de él, Chupita Stamponi, creador de tantos tangos y valses hermosos. En estos momentos, estamos tocando aquí en Madrid, pero tenemos por delante la gira por España y Portugal, y agregamos un nuevo destino, estaremos en mayo en un gran teatro de Tel Aviv, Israel. 












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eloisa patat

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