Paraná, presente en el mundial de básquet



Historias de orilla a orilla


Copa del Mundo España 2014




Entre el 30 de agosto y el 14 de septiembre, se realizó en España la Copa del Mundo de Baloncesto FIBA 2014. El seleccionado argentino recibió el aliento de numerosos entrerrianos, entre periodistas y fanáticos del deporte, quienes pudieron disfrutar de un campeonato lleno de sorpresas y emociones.


Poco después del mundial de fútbol, llegó el turno del básquet: la Copa del Mundo de Baloncesto FIBA 2014 tuvo lugar en España entre el 30 de agosto y el 14 de septiembre, donde compitieron 24 países, entre ellos la Argentina. Hasta allí se acercaron muchos hinchas y periodistas entrerrianos, que pudieron disfrutar del básquet de primer nivel en el campeonato mundial.



Gustavo Ibaquez 
Periodista deportivo e Hincha del Club Ciclista de Paraná

Lalo, Gustavo, Elo, Leandro y Pablo
¿Cómo surgió la idea de viajar al mundial de España?
La idea inicial salió de repente. Estábamos almorzando un domingo y un conocido dice: “Me voy al Mundial de Básquet”, eso fue el 13 de abril, lo recuerdo con exactitud. Inmediatamente mi esposa me dijo “¿Y vos por qué no vas?”, y allí comenzó todo. De a poco me fui entusiasmando. Después de pensarlo mucho,  me dije, si voy al mundial lo mejor es hacerlo con amigos del básquet, por lo que el paso siguiente fue invitar a tres amigos del club   Ciclista (Daniel Velázquez, Pablo Forzani y Juan Movio). Después de muchas idas y vueltas, dos de ellos vinieron y se sumaron otros más. La que me motivó fue mi mujer, ella fue la clave de este viaje inolvidable y la que me solucionó todos los temas pendientes en Paraná. 

¿Viviste el mundial como periodista o como aficionado?
Viajé como hincha, justamente por eso no me acredité como periodista, porque quería verlo y disfrutarlo con amigos; cuando uno viene a trabajar, lo vive de otra forma, sin relajarse tanto y con menos tiempo para otras cosas. Por todo esto, lo viví con mucha pasión y poco análisis durante los juegos. Después, ya más calmados, llegaron los momentos de apreciar y desmenuzar mejor cada partido. Lo hecho por la selección era lo previsible. Le ganó, y bien, a quien debía ganarle y perdió con quienes nos imaginábamos que podía perder, aunque siempre compitiendo. Esta generación nos ha enseñado muchísimas cosas, ganando y perdiendo, dentro y fuera de la cancha, y espero que lo siga haciendo para que desde otros deportes y deportistas los tomen como ejemplo.

¿Qué fue lo que más te gustó?
Me gustaron varias cosas. Deportivamente, fue una vivencia única poder ver a nuestro equipo en un mundial (por más que en esta ocasión las posibilidades eran menores que años anteriores), y a los mejores del básquetbol FIBA. También tuve la suerte de reencontrarme con gente de Paraná que está viviendo en España y asistí a dos partidos del World Padel Tour; allí pude ver jugar a una gran amiga, alguien que quiero mucho, la paranaense Catalina Tenorio. Además, pude ver desde muy cerquita del campo el clásico madrileño de fútbol: Real Madrid vs Atlético, experiencias que seguramente nunca olvidaré. Todas fueron sensaciones muy agradables. Y, por supuesto, rememorar buena parte de la cultura e historia española, en lugares que ya conocía pero que siempre tienen algo por enseñarnos. Fue crecimiento puro venir acá, sin dudas, algo enriquecedor.




Leandro,
presente en la final del mundial.
Leandro Vacaretti 
Presidente del Club Talleres de Paraná

“La decisión de venir al mundial fue bastante espontanea, sólo bastó organizar lo laboral y largarme. Tenía una cuenta pendiente con asistir a un mundial; no pudo ser al de fútbol en Brasil, así que España no me lo perdería. Éste fue mi primer viaje al viejo continente, junto a unos amigos recorrimos tres de las seis sedes donde se jugó el mundial: Sevilla, Madrid y Barcelona, y Cádiz como escapada a la playa. Quedé maravillado con los estadios y las ciudades. Cada partido lo viví con mucha euforia, inflaba el pecho cuando sonaba el himno, mientras todos en la hinchada lo coreábamos. Lamentablemente, la eliminación de nuestro seleccionado era previsible, creo que Brasil nos puso en nuestro lugar, aunque a los jugadores no se les puede reprochar nada. Y la derrota del seleccionado español, que iba como claro favorito, demostró que los partidos hay que ganarlos en la cancha, nadie es campeón sin jugar, fue un gran baño de humildad”, opina Leandro Vacaretti.




Pablo Rochi 
Periodista de El Diario, canal Once y www.paranadeportes.com.ar

“Amamos el básquet y el periodismo es nuestra profesión. Entonces, entendemos que no hay evento más significativo que cubrir un mundial. Se daba en un contexto ideal: se jugaba en España, un país maravilloso, y era la despedida de la Generación Dorada. Este último punto se desdibujó con las lesiones de Emanuel Ginóbili, Carlos Delfino y Juan Gutiérrez. Al margen de ello, se trató de una experiencia única”, asegura Pablo Rochi.

¿Qué te gustó del viaje?
La experiencia adquirida es lo que más me llenó el alma. Estar en el evento deportivo más importante del mundo, con grandes figuras del básquet y con colegas de diferentes países fue una vivencia única. Además, pude recorrer bastante, en particular Madrid, de la mano de un paranaense que hace 20 años vive en España, Dante Sarmiento. Él se encargó de llevarnos por cada rincón de la capital y contarnos sobre sus lugares y su historia. Madrid es una ciudad increíble.

¿Cómo vive un periodista los partidos de su selección? 
A los partidos de Argentina los viví con mucha intensidad. Soy periodista, pero no puedo escapar de la simpatía que tengo por nuestra selección. Creo que la eliminación ante Brasil fue justa, fueron mucho más que Argentina y nosotros teníamos un elenco muy limitado con las lesiones de Ginóbili, Delfino y Gutiérrez. Se llegó hasta donde se pudo o, mejor dicho, hasta donde nos dejaron. Ahora se viene un recambio generacional, creo mucho en el futuro, aunque será muy difícil repetir los logros que alcanzó la Generación Dorada.



Pablo Forzani 
Hincha del Club Ciclista de Paraná

Gustavo Ibaquez, Daniel Velázquez y Pablo Forzani
“Este mundial fue mi primera experiencia en un evento de esta magnitud. Como siempre cuando juega nuestra selección, estábamos muy ilusionados. Me gustó todo el viaje en general, España es un país hermoso por donde se lo mire, pero sobre todo, disfruté poder compartir un mundial de básquet con amigos de mi club: Ciclista. La derrota de Argentina ante la selección brasilera, desde lo deportivo me cayó muy mal, porque todos creíamos en la victoria, pero Brasil nos devolvió a la realidad, faltó gente alta y sobre todo faltó el más grande de todos, Manu Ginóbili”, indica Pablo Forzani. 






Nicolás Deniz 
Periodista de Entre Ríos Básquet

¿Cuál es tu opinión del paso de la selección argentina por el mundial?
Fue un mundial demasiado lógico para el seleccionado argentino; le ganó a los rivales que debía hacerlo (Puerto Rico, Senegal y Filipinas) y sucumbió contra los más poderosos (Croacia, Grecia y Brasil). Afrontó como pudo un torneo en el que se lo notó incómodo por la desventaja física y la escasa asistencia de los que venían desde la banca, más allá de algunos tramos de juego vistoso ante Puerto Rico y Senegal. Creo que lo mejor para Argentina es el rodaje que han sumado algunos jóvenes y que será importante pensando en un futuro cercano. Lo negativo, más allá de la lógica del resultado en el partido contra Brasil, fue el 12° puesto final en la competencia, que bajó a la Argentina de la elite luego de casi dos décadas. Igualó la peor ubicación en mundiales. Duele, pero es la realidad. 

¿Cómo viviste lo extradeportivo?
Era la primera vez que venía a España y lo hicimos junto a mi esposa, Cecilia Zacarías, en función de una gran posibilidad profesional. A principios de octubre, lanzaremos una edición especial de nuestra revista, Entre Ríos Básquet, con todo lo que nos dejó la competencia. Realmente me sorprendió España, quedé encantado con la belleza del paisaje, la cultura y todo lo referente a la historia. Es algo que lo había escuchado y leído; sin embargo, poder entrar al Palacio Real de Madrid, visitar Aranjuez, descubrir la majestuosidad del casco histórico de Sevilla y las playas de Cádiz, entre otras cosas, fue una experiencia inolvidable. Ojalá lo pueda repetir; en el próximo viaje me gustaría conocer Barcelona, una cuenta pendiente de mi paso por tierras ibéricas.


Cecilia Zacarías 
Periodista de Entre Ríos Básquet

¿Por qué decidiste viajar al mundial?
Tuvo que ver con una apuesta profesional, que llegó de la mano de la despedida de la Generación Dorada. Con nuestro sitio web y la revista Entre Ríos Básquet, apuntamos a realizar una cobertura diferente, única, de un evento en el que siempre soñamos estar. Por suerte todo salió de maravilla, desde el grupo de compañeros con los que convivimos hasta los nuevos amigos del periodismo que nos dejó esta experiencia.

¿Qué sensación te dejó la selección argentina?
Argentina tuvo demasiados problemas en la preparación, desde el conflicto en la dirigencia de la Confederación Argentina hasta las inesperadas lesiones y la incertidumbre por Emanuel Ginóbili y Juan Gutiérrez. Lo de Carlos Delfino se sabía que iba a ser difícil. Sin “Manu” todo se hizo cuesta arriba, por lo que significa a nivel internacional, por su experiencia y todo lo que le podría haber dado al equipo en el plano colectivo. La ilusión era pasar al menos el cruce de los octavos de final, aunque estaba claro que era una ardua tarea pasar de fase por la calidad de los que llegaban desde la otra zona. La derrota fue un golpe para toda la prensa argentina acreditada en el mundial, añorábamos algo más, a pesar de entender la realidad del recambio que atraviesa nuestra selección. Sin embargo, este resultado no puede opacar el compromiso y la hidalguía de Pablo Prigioni, Walter Herrmann, Andrés Nocioni y Luis Scola para liderar a un grupo de jóvenes que ojalá pueda mantenernos entre los mejores. Espero puedan continuar dando una mano en esta transición, para que los que vienen desde abajo los tomen como espejo de crecimiento e identidad con la camiseta argentina. 

¿Qué fue lo más positivo de tu viaje a España?
Respecto del viaje a España, fue la primera vez que visité esta tierra. Fue una gran experiencia desde el plano personal y profesional, ya que tuve la posibilidad de estar en más de 20 partidos del mejor nivel de básquet del mundo, incluida una final con todo lo que ello significa. Además, disfruté del clásico madrileño de fútbol (Real Madrid vs. Atlético) y un partido del arranque de la Champions League (Real vs. Basilea), ambos en el mítico estadio Santiago Bernabéu. Un párrafo aparte para todos los atractivos turísticos y culturales que tienen Madrid y Sevilla, que entre las jornadas deportivas he podido disfrutar. Sin duda, volvería a España a recorrer con algo más de tiempo; el país me sorprendió por la amabilidad de su gente y su organización urbanística, tanto en transporte como en limpieza y seguridad.



Juane Petrussi
Hincha del Club Ciclista de Paraná

¿Qué te gustó del mundial?
La verdad que me gustó prácticamente en toda su plenitud. No tuve la posibilidad de ver todos los partidos de Argentina, pero si puedo decir que vi los más interesantes. El ambiente fue hermoso, la gente, la hinchada, los cantos, el aliento, el respeto deportivo que se pudo ver dentro y fuera de la cancha; algo difícil de olvidar va a ser esta experiencia para mi. Es la primera ves que veo un mundial y puedo decir que fue una experiencia plena que me encantaría poder volver a repetir.

¿Qué conociste de España?
El viaje lo realizamos con un grupo de cinco amigos del Club y una de las propuestas principales del viaje era conocer todo lo que se pueda, en los momentos en los que el básquet no estaba en primera plana; por consiguiente puedo decir que anduvimos bastante de un lado a otro. Con disposición de un auto anduvimos por: Madrid, Sevilla, Cadiz, Córdoba, Tarifa, Gibraltar, Zaragoza, Málaga,  y Barcelona. Lugares hermosos y muy distintos entre sí, con particularidades y formas de comportamiento bien marcadas en cada una de las ciudades que estuvimos. Las playas se llevaron el premio y la gente los aplausos.

¿Cómo fueran todas esas vivencias?
Sinceramente tengo varias anécdotas divertidas que podría contar, pero me parece que la que mejor queda presentada en esta nota, es la que te hace participe directamente.
Era sábado y nos juntamos todos en la casa de Elo y Fede en Madrid, pudimos recordas viejas épocas, hablando de amigos en común, familia, trabajo y muchísimas cosas más entre hamburguesas y algunas cervecitas (o cañitas como le dicen los españoles). Cuando llegó la hora de irnos y viendo que estabamos a unos 40 minutos en metro de nuestro alojamiento en el centro, tuve que iniciar la retirada de forma apresurada para no perder el último subte que quedaba (2:00 am). 
En esa retirada apresurada,  con ganas de quedarme a seguir disfrutando del momento, también me acompañaban mi amigo Mariano Padro, quien estaba alojado conmigo, y Julián Mozo, periodista del Diario Olé a quien había conocido esa noche. Llegamos a tiempo al metro, compramos nuestro ticket y subimos para emprender el camino de vuelta a casa; entre charla y charla hicimos el cambio de linea donde Julián se despide y junto a Mariano continuamos nuestro viaje. Es aquí donde comienza la aventura, para nuestra mala suerte hasta ahí llegaba el recorrido del subte, el horario había provocado que a las 2 de  la mañana el metro deje de funcionar y nosotros a medio  recorrido sin saber donde estábamos parados ni cuanto nos faltaba por recorrer.... pero bueno para eso sacamos nuestro ingenio argentino y convencional, preguntando se llega a Roma, ¿no? Nos subimos a un colectivo y continuamos la vuelta. De más esta decir que la amabilidad y disposición de la gente fue para aplaudir. Riéndonos de lo sucedido, en el colectivo fue que vimos un lindo bar para tomar una rica cervecita y ahí nomas nos bajamos, total de la mismo forma que llegamos hasta ahí, íbamos a llegar hasta casa; preguntando.

  




La experiencia mundialista en primera persona
Eloísa Patat







Desde la primera fila



A las 22 horas, Argentina se jugaba ante Brasil el pase a cuartos de final. La cancha estaba repleta, los aficionados brasileros y argentinos coreaban los nombres de sus jugadores. Se esperaba un partido picante y parejo. Lamentablemente, nuestro seleccionado tenía bajas importantes como Ginóbili, Delfino y Gutiérrez. Nos sentamos en primera fila a pie de pista, desde donde se podían escuchar las conversaciones de los jugadores, sentir su adrenalina y ver en primer plano algún que otro codazo. Sonó el himno, se saludaron los titulares y comenzó el partido. La primera mitad fue muy pareja, pero el conjunto brasileño pasaba por una noche inspirada y rompió el encuentro en el tercer cuarto. Sucedió lo que muchos vaticinaban: la Generación Dorada quedó eliminada del mundial. Un golpe duro para los propios jugadores y para todo aquel que alienta a su selección. Aun así, pudimos vivir una noche inolvidable, los cantos de los hinchas, la zona vip y el partido al borde de la cancha.

 



Junto al fotógrafo del diario Olé,
Marcelo Figueras quien lleva más de 40 años
cubriendo el deporte argentino



Visitas en casa



Durante las semanas del mundial, la capital española se transformó en la ciudad del básquet por excelencia y recibió a miles de aficionados de todas partes del mundo. Entre ellos, no podían faltar algunos paranaenses y amigos de Santa Fe y Buenos Aires. Por eso, decidimos agasajarlos y darles una cálida bienvenida a estos amantes del básquet con quienes hemos cruzado varios caminos. Al enterarnos que estaban en Madrid, no dudamos en organizar una reunión para compartir una noche agradable, disfrutando de los partidos por televisión y unas hamburguesas bajo la luz de las estrellas. Entre los asistentes, había hinchas del Club Ciclista (Juane Petrussi, Pablo Forzani, Mariano Padro, Eduardo Macri, Gustavo Ibaquez, la jefa de prensa del equipo de Obras Sanitarias de la LNB, Julieta Espósito, el periodista del diario Olé, Julián Mozo, y el presidente del Club Talleres de Paraná, Leandro Vacaretti. 



Los datos del mundial

La actuación argentina: En el partido por octavos de final, Argentina no pudo con Brasil y quedó fuera de la copa al caer 85-65. La Generación Dorada, que consiguió títulos como la medalla de oro en Atenas 2004 y el subcampeonato de 2002 en el Mundial de Indianápolis, de a poco se va despidiendo: en este torneo, no participaron Emanuel Ginóbili, Juan Gutiérrez ni Carlos Delfino. 

El campeón: Fue Estados Unidos, que revalidó el título obtenido hace cuatro años en Turquía. En la final, el seleccionado estadounidense arrolló a Serbia por 129 a 92, demostrando la misma superioridad que desarrolló durante todo el torneo. Si bien todos los jugadores de esta selección se destacaron, fue Kyrie Irving el elegido MVP (jugador más valioso) del mundial. 



La sorpresa: Francia dio la gran sorpresa al vencer por 65-52 a España. El equipo español, campeón de Europa en 2009 y 2011 y subcampeón olímpico en 2008 y 2012, era el favorito para disputar la final ante Estados Unidos, pero se quedó fuera de su mundial en cuartos de final.




Robando suspiros
Las cheerleaders que participaron en el mundial robaron muchos suspiros y propiciaron más de una subida de tensión arterial a los hinchas masculinos. Bellas y talentosas, estas bailarinas se destacaron por espectaculares rutinas de baile en cada tiempo muerto.





Ole y Hop
Las mascotas del mundial, llamadas Ole y Hop, representaron unas manos vestidas con zapatillas de básquet. Fueron el símbolo de la Copa del Mundo 2014, cuyo eslogan fue In your hands (en tus manos). 





Fan zone
Las fan zones simbolizan una gran parte de cualquier mundial; es la forma de llevar el evento a las calles, a los aficionados y hasta aquellos turistas despistados que caminan por ahí. Las distintas fan zones en las sedes españolas se convirtieron en un lugar único para que el visitante pudiera conocer los atractivos de cada ciudad, hayan sido culturales, sociales, deportivos o gastronómicos. 
NBA HOUSE, en Madrid

En Madrid, la fan zone organizada por la Federación de Baloncesto española se emplazó en la famosa Plaza Colón. En la ciudad también se encontraba la NBA House, una de las actividades más llamativas, que se organizó en el cine de la Plaza Callao, presentada por el Banco BBVA. Allí, los asistentes podían participar en una serie de pruebas y desafíos de básquet en la media cancha que se construyó específicamente para este espacio. Los fans pudieron conocer e interactuar con leyendas de la NBA (como el tres veces campeón, Bruce Bowen, y el siete veces campeón, Robert Horry) en sesiones de autógrafos y competiciones de uno contra uno; disfrutar de la presencia de los Clippers SkyDunk Squad, un equipo de “volcadores” que dibujó espectaculares acrobacias en el aire, y Harry “The Hawk”, la mascota oficial de los Atlanta Hawks. Las pantallas interactivas, la tienda oficial de la NBA con productos exclusivos de la liga, los premios y los regalos hicieron que se tratara de una experiencia NBA completa.
















eloisa patat

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