“La música es compartir”



Historias de orilla a orilla 


Damian Helmer



Damián Helmer abandonó la ciudad de Gualeguaychú para radicarse en Buenos Aires y comenzar su propia andadura por el universo de la música profesional. Es bajista de Valbè Trío, banda musical que lleva más de 8 años sobre los distintos escenarios del país y que se encuentra en plena edición de su segundo disco, 7 Paisajes.



Músico, bajista, amante del arte y de la creación de sonidos, Damián Helmer tiene 30 años y está cursando la carrera de Ingeniería de Sonido en la Universidad de Tres de Febrero, en Buenos Aires. Nacido en Gualeguay en 1984, en el seno de una familia de músicos, vivió en Gualeguaychú y formó parte de diversas bandas. En la actualidad, es uno de los integrantes de Valbè, un trío que fusiona distintos estilos, como el rock y lo acústico. En 2013, la banda fue convocada para el Festival el Cervantino, en la ciudad de Azul, y premiada por el Plan Igualdad Cultural para realizar una serie de recitales en importantes escenarios, como Tecnópolis, el Teatro Margarita Xirgu y el Centro Cultural Recoleta. Estas actuaciones hicieron posible que ganaran el prestigioso concurso porteño Bares Notables.

A los 17 años te mudaste a Buenos Aires y desde entonces has vivido allá. 
Me vine a Capital Federal con la intención de estudiar Ingeniería Electrónica en la Facultad Regional Buenos Aires de la Universidad Tecnológica Nacional. Si bien mi anhelo siempre fue estudiar Ingeniería de Sonido, en 2002 no existía esa carrera en Argentina, sólo en universidades privadas y costosas de Chile y Colombia. Por eso, empecé Electrónica, que poseía una formación bastante alineada con el sonido. Buenos Aires fue mi primer destino al dejar la ciudad de Gualeguaychú y ha sido mi hogar desde entonces.

¿En qué estás trabajando en estos momentos?
Ahora trabajo medio tiempo en una empresa independiente de sistemas, y estoy cursando la carrera de Ingeniería de Sonido en la Universidad Tres de Febrero; por suerte pude convalidar las materias que ya tenía de la otra carrera. Hace un tiempo fundé junto a un amigo la empresa Funky Sonido, de sonido e iluminación, a la cual ya no pertenezco. Y en general, he trabajado con artistas y realizadores independientes. Desde siempre he hecho trabajos como operador de sonido, técnico de grabación, edición y postproducción de audio, cortos, documentales, publicidades, diseño sonoro para videos, entre muchísimas otras cosas, una de las publicidades más conocida fue para el SATSAID (Sindicato Argentino de Televisión). El registro sonoro es una de las actividades que más me apasiona. Además, me considero músico de profesión y pertenezco a la banda Valbè.



¿Cuál es tu formación musical?
Mi instrumento es el bajo, he estado ligado a él desde que me enamoré de su sonido a los 11 años. Mi formación musical comenzó desde chico, robándole la música a mi papá que tenía una banda de covers de rock nacional. Estudié en la Escuela de Música de la Asociación Musical de Gualeguaychú, pero más que nada tuve grandísimos maestros particulares de bajo, como Néstor Cremón, Pablo Guastavino, Mariano Otero, Federico Boaglio, y Matías Núñez. También fui sumando experiencia porque no paraba de tocar cada vez que surgía la oportunidad. Desde la adolescencia, comparto amistad con personas que se fueron formando como músicos. Juntos ensayamos, tocamos, nos pasamos música e intercambiamos conocimientos; así han sido mis días hasta hoy, llenos de música. 

Tenés vasta experiencia sobre los escenarios. ¿Para qué bandas has tocado?
Toqué un par de años en la banda de mi papá, Fantasía, y luego con bandas que fuimos armando con amigos: HombreBomba, Telgopor, Betzabe, M.A.T.O.T.A., EQG, Mantis, y en la actualidad Valbé, aunque todos los jueves me escapo a tocar a una jam de rock junto a Santiago Gonella y Los instauradores del rock. He trabajado en distintos proyectos como cesionista, tocando y grabando, aunque me siento más a gusto cuando existe algún vínculo extra con el resto de los músicos, porque así el trabajo fluye, es más participativo y enriquecedor.

¿Cómo es Valbè?
La génesis de Valbè es disfrutar, ya sea armando las canciones, tocando, grabando o conversando ideas entre mates, y si además hay quienes gustan de nuestra música, mucho mejor. Somos una banda independiente con todas las letras, así que para que la rueda gire hay que moverse y bastante: producir las fechas, enviar nuestras referencias a festivales, pensar en la gráfica, las fotos, la estética, administrar la página web, las redes sociales y todo lo que tenga que ver con el grupo. Todo ese trabajo es la fórmula para llevar adelante Valbè, nos caracterizamos por ser independientes hasta en lo económico, por lo que debemos trabajar en la gestión de los recursos para grabar y lanzar los discos y realizar las presentaciones.

¿Cómo ves el negocio de la música hoy en día? 
En la actualidad, la música es un negocio que pasa por la venta de tickets y no por la venta de discos. En general, las compañías firman contratos con bandas que ya están moviendo gente por sí sola, lo que permite tener un poco más de alcance en base al aparato difusor y publicitario de las disqueras. El artista casi no ve regalías por la venta de sus discos, por eso cada vez más músicos se embarcan en el camino de la autogestión, que si bien puede ser arduo, con perseverancia el trabajo da sus frutos, incluso de una manera más libre y autentica. De todas formas, entidades como la UMI (Unión de Músicos Independientes) y Taringa Música (Tatu Estela), junto a la Ley de Música, están tratando de cambiar y abandonar el viejo modelo de administración de las bandas y solistas.

¿Creés que la evolución de Internet y la facilidad para descargar música y videos gratuitos han perjudicado a los artistas?
En mi opinión, desde el lado del artista creo que ha sido todo lo contrario. Internet fue una revolución, al nivel de la imprenta. Lo más interesante es que alguien sube una canción y la pueden escuchar millones y millones de personas, todo esto hecho simplemente con una webcam, una computadora hogareña, una guitarra y, sobre todo, talento. Con respecto a las compañías, creo que se ven perjudicadas en tanto y en cuanto no quieran cambiar su modelo de negocio.  

¿Qué tipo de música te gusta?
Los estilos de música son muy vastos como para explorarlos todos, he escuchado muchísimo y aún me queda mucho por escuchar. Con los años uno va echando por tierra ciertos prejuicios que tenía de chico, como no escuchar música en inglés porque no entendía la letra. Soy curioso, escucho rock, folk, soul, funk, jazz, blues, latino, toda la música siempre deja algo interesante, por lo menos la que está hecha con el corazón y no para llenarse los bolsillos a toda costa.



¿Qué te apasiona de la música? 
De la música lo que me parece increíble es el modo en que puede afectar nuestros estados de ánimo y nuestras emociones; presenciar un recital de alguien que admirás es impresionante y ni hablar si el que toca en vivo sos vos. Estar en un escenario genera endorfinas y un estado de felicidad difícil de alcanzar de alguna otra manera, diría que es una sensación única, más allá de que cada performance en vivo posea su cuota particular y singular. En mi caso, sólo toco el bajo, por ahí suelo incursionar con la guitarra o el piano pero siempre en casa,  para bajar ciertas ideas de canciones o sencillamente por el gusto de tocar alguna pieza de otro músico. 

¿Ser músico de profesión es algo que elegiste o que se dio?
No elegí esta profesión de manera taxativa, se fue dando naturalmente; lo que empezó como un juego se convirtió en un trabajo. Esta elección tiene que ver básicamente con que hacer música me hace feliz, me produce un disfrute pleno y además es una actividad que podés compartirla con otros músicos. La música es compartir, y compartir me parece una de las mejores cosas que podemos hacer en este mundo. Antes de tener uso de razón, en mi casa ya había una sala de ensayo; mi papá siempre tocó hasta el día de hoy, él lo vive a pleno y hace disfrutar a toda la familia. He crecido rodeado de música.



Valbè Trío
Damián es miembro de la banda Valbè, junto a Cristhian Faiad (batería) y Noelia Recalde (guitarra y voz). Llevan más de ocho años juntos tocando de forma independiente. Lanzaron su primer disco llamado Valbè en 2010 con 13 canciones propias y un bonus track, el cual se puede escuchar en Internet en su web: www.valbetrio.bandcamp.com. Fue un disco grabado en una escuela de sonido de Buenos Aires, a pulmón, sin ningún tipo de apoyo económico ni auspicio. En estos momentos, están editando un segundo disco denominado 7 Paisajes, que lanzarán este año. El grupo fusiona distintos estilos en busca de un sonido único y genuino, con el corazón como guía, a veces rozando lo acústico, lo rockero y también, sutilmente, lo folklórico. Este año, participaron en el ciclo de música IC Rock en el Aire, organizado por el plan Igualdad Cultural en Buenos Aires, “Fue una experiencia muy buena porque esta clase de recitales incentivan la cultura y premian la remada que los músicos hacemos, es la forma de llegar a un gran público sin depender de un agente”, cuenta Damián.















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