Diseñador de portada


Nota de tapa


Gerardo Casas






El reconocido diseñador de alta costura es oriundo de Córdoba y paranaense por adopción. En el 2000 dejó su ciudad natal para radicarse en la capital entrerriana y crear la marca que lleva su nombre. Hoy, es elegido por mujeres de toda la provincia, Santa Fe y Rosario, como así también por importantes figuras del espectáculo nacional, como Carmen Barbieri. 

Si bien Gerardo Casas lleva más de 20 años diseñando trajes de novias y alta costura para su abultada clientela, en 2011 año fue elegido por la actriz y empresaria Carmen Barbieri para vestir sus diseños en la gran portada de los Personajes del Año de la revista Gente y, desde ese momento, su carrera dio un gran impulso: hoy, acaba de presentar su nueva colección en Paraná y continúa encarando nuevos proyectos, algunos de ellos en televisión. 

¿Por qué decidiste mudarte a Paraná?
Me radiqué en la ciudad en el 2000 porque había viajado en ocasiones anteriores y me gustaba Paraná. Además, en aquella época, era un terreno muy virgen en cuanto al diseño y vi un buen ámbito para desarrollar mi trabajo. Con el tiempo me fui afincando, contrayendo más compromisos en Paraná y aunque soy cordobés de sangre y corazón, mi vida está acá y eché raíces en esta ciudad.

¿Cómo es tu relación con el teatro, la televisión y el arte?
Durante toda mi adolescencia estuve ligado al arte, estudié teatro, danza y otros talleres afines a la formación de actor en un instituto de formación artística, en Córdoba. A los 19 años empecé a trabajar en espectáculos de la capital y Carlos Paz: revistas y obras infantiles, y en televisión como modelo y bailarín. Eran programas que se grababan en Córdoba pero que se emitían por canal América. Tuve la oportunidad de hacer varias temporadas junto a figuras como Beatriz Salomón, Tristán, Gladys Florimonte, Alberto Anchart y Tincho Zabala, entre muchos otros. Al mismo tiempo, de forma autodidactica comencé a incursionar en el mundo de la costura hasta que me inscribí en la escuela de diseño de Aldo Belén.

¿Desde ese momento te dedicaste exclusivamente a la moda?
En la escuela aprendí las técnicas de alta costura y algunos principios de diseño que me permitieron trabajar en el rubro junto a dos empresas cordobesas, abocado específicamente a novias y vestidos de fiesta. Ya estaba focalizado en la actividad del diseño y así fue como me trasladé a Paraná, desde donde trabajaba para una firma de Santa Fe. Hasta que en el 2000 lancé la marca que lleva mi nombre.

¿Cómo es la clienta de Gerardo Casas?
Es muy distinta. Las clientas que concurren a mi local vienen desde la costa paranaense hasta la costa del Uruguay. También tengo clientas de Córdoba, Santa Fe y Rosario principalmente pero, en general, son personas que se dirigen con recomendaciones de otras clientas, lo que facilita la confianza en las propuestas que les pueda hacer. Fundamentalmente, ese es mi trabajo: proponer a las ideas previas de las clientas otras propuestas que representen mi criterio y mis conocimientos, para así poder ofrecer diseños que se ajusten a la expectativa que se tiene sobre el vestido y el estilo de la quinceañera, madrina o novia ideal. 

¿Cómo es tu novia ideal?



Sin duda tiene que ser una mujer femenina, segura de sí misma, que sepa resaltar sus virtudes y disimular sus defectos, y que no busque impresionar sino mostrar su esencia femenina. Prefiero las novias con volúmenes suaves, en colores más cálidos que el blanco y con materiales de buena calidad, como las sedas naturales y los encajes. Hay distintos factores que hacen a un vestido perfecto, como la elección de la tela, el diseño en sí y el acabado. Es la amalgama de esos tres ítems; cada uno se relaciona y es indivisible del otro si se quiere un buen resultado. El acabado y la calidad de la tela expresan el diseño, para que este llegue a quien lo ve tal como fue concebido. 

¿Por qué te decantaste por la alta costura?
Desde que me concebí dentro de la moda tuve el sueño de realizar vestidos como los de las red carpet (alfombra roja), y lograr ese glamour y esa síntesis con el diseño. Nunca imaginé otro rubro que no fuera este.

¿Creés que Paraná cuenta con sederías a la altura de las exigencias de diseñadores como vos?
Sí, en Paraná y Santa Fe hay sederías que traen muy buena calidad en telas. A veces, para contar con mayor variedad recurro a proveedores de Buenos Aires. Pero, en general, el diseño se trata justamente de seleccionar, elegir en cada paso para llegar al resultado final.

¿De qué parte del proceso te encargás personalmente?
Cuando una clienta entra en mi local, me encargo de crear un diseño personalizado para ella. Una vez elegido el modelo, realizo personalmente el corte y delego, aunque siempre bajo mi supervisión, el armado del vestido a las modistas. Luego intervengo en cada prueba y realizo las correcciones necesarias. Si hay trajes que requieren un trabajo especial, como el estar hechos a mano o lleven bordados, estos se tercerizan con personas de mi confianza para agilizar los tiempos del taller. 

¿Cuántos vestidos llegás a diseñar en temporada de máximo trabajo?
En lo que se llama temporada alta realizamos gran cantidad de vestidos, eso demanda un esfuerzo físico y mental importante. Con los años he tratado de enfocarme a lo más exclusivo, en vez de querer realizar todo tipo de trabajo que se me presenta. De esa forma, no pierdo el entusiasmo y la dedicación a cada vestido.

Además de la confección del traje, ¿te encargás de diseñar el look completo para el día del evento? 
Sí, asesoro a cada clienta con los detalles sobre cómo debe ser el maquillaje, el peinado, los zapatos y demás accesorios. Mi trabajo es proporcionarles la imagen íntegra para el evento, siempre tratando de conservar la naturalidad y la frescura, aunque soy amante de los maquillajes más elaborados que resaltan lo mejor de cada rostro. Creo que si uno como diseñador está atento al estilo de la persona, es relativamente fácil proponer, ser entendido y aceptado porque es la única forma de conseguir el resultado esperado por ambas partes.

Sos amante de los desfiles y has participado en pasarelas importantes de toda la región. ¿Qué es lo que te atrae?
A lo largo de mi carrera he realizado muchísimos desfiles y en distintos ámbitos. Participo en aquellos que intuitivamente siento que aportarán para que mi trabajo sea conocido de un modo profesional y meticuloso, si no están dadas esas condiciones prefiero guardar mi colección y presentarla en condiciones más propicias para que llegue al público un trabajo de calidad. Adoro participar en desfiles como el evento anual de la Asociación Paranaense de Síndrome de Down (ASPASID) en las escaleras del Mayorazgo, por la majestuosidad del show, por su popularidad y la diversidad del público asistente. Ha sido una pena que el pasado año no se haya realizado, porque además de ser un evento benéfico de esta institución que desarrolla una actividad tan loable, era también un espacio para mostrar la vidriera de Paraná en cuanto a moda, y brindaba la posibilidad de participar, como representante del diseño local, a la par de grandes diseñadores de popularidad nacional, como Jorge Ibáñez o Claudio Cossano. Era realmente un privilegio para el público paranaense el poder acceder a lo mejor de la moda nacional sin salir de la ciudad. 

En tus desfiles han participado modelos de gran reconocimiento nacional como Helena Fortabat, Carmen Yasalde y Carolina Oltra, entre muchas otras. ¿Cómo es la modelo que elegís para tus desfiles?



Además de las mencionadas, también han vestido mis diseños Soledad Solaro, Guadalupe Juárez, Belén Franchese, Lorena Barricci, Alejandra Maglietti, Melina Pitra, Carolina Baldini y modelos paranaenses como Roxana Zareki o Rocío Vivas. En general, para mis desfiles no selecciono “chicas lindas” sino modelos que posean soltura, buena forma de caminar y sean profesionales, lo cual facilita la tarea tanto en el backstage como en la pasarela. También me gusta apoyar la carrera de las modelos del interior que quieren desfilar alta costura y no sólo trabajar de promotoras. 

¿Cómo son tus facetas como jurado en festivales, asesor de imagen y conductor de televisión?
He sido jurado en Miss Entre Ríos, en la Fiesta Nacional del Mate en varias ediciones y en la Fiesta Nacional de la Miel, y también fui scouter en castings de modelos. Tuve mi paso por la televisión como asesor de imagen del noticiero del canal 9 el año pasado y conducí un segmento de moda y espectáculos en el mismo noticiero. Este año estoy en el programa Arriba Entre Ríos, hago una colaboración semanal en la que tocamos temas de farándula, espectáculos y hacemos análisis de moda de eventos del país y el mundo. Estos han sido distintos escenarios donde he podido expresar ideas que aporten al desarrollo de las personas. Experiencias como estas son muy placenteras porque me acercan al público y permiten que la gente me conozca como soy, cómo hablo y pienso, y esa es una posibilidad que me dio el ser conocido.

¿Y tu faceta como diseñador teatral?
He realizado vestuarios para varias obras, me gusta apoyar a los artistas, creo que el arte ayuda a la sociedad a comprender muchas cosas y muestra nuestra evolución como tal. El teatro te permite desplegar la imaginación y la creatividad. He hecho el vestuario para el actor transformista Pablo Millán y para la obra infantil Rapunzel, de Paraná. Pero el trabajo que más repercusión tuvo fue haber confeccionado el vestuario para Carmen Barbieri en su último espectáculo .

Carmen Barbieri te eligió como diseñador para grandes eventos, como la producción anual de la revista Gente. ¿Cómo fue la experiencia de ser un diseñador de tapa?
Tuve la oportunidad de vestirla para la producción de los Personajes del Año de la revista Gente y también para la revista Caras. Es una mujer muy pasional, te elige, te ama y te propone mil cosas al mismo tiempo; es talentosa y carismática, pero además muy accesible cuando deposita su confianza. No sólo trabajé con ella, sino también con el vestuario de su hijo Federico Bal para un cuadro de su obra. La experiencia de vestir a personas famosas es tan interesante como estresante; uno como diseñador trata de no subyugarse por la fama que eso depara y valorar a su clientela, que es la que confía en uno desde hace tantos años. Para mí es tan importante una mujer que elije vestirse conmigo para un evento único en su vida, como lo es una estrella del espectáculo.



¿Cómo surgió la relación con Carmen Barbieri?
Después de haber realizado el vestuario para Pablo Millán y lograr la nominación para mejor vestuario en los premios Estrella de Mar de Mar del Plata, a Carmen (amiga personal de Pablo) le interesó conocerme y me contactó a través de él. Luego tuvimos algunas reuniones y en seguida me puse manos a la obra. Ese año, el vestuario completo de la obra Barberísima ganó el premio Estrella de Mar al mejor vestuario, entre el que estaban los diseños que yo le había realizado a Carmen. En la actualidad, confecciono para ella dos trajes para el teatro, combinando mi trabajo directamente con el de Gaby Girls, también amiga personal de Carmen, quien es una persona muy amable a la que aprecio mucho.

Estuviste junto a ella durante toda la producción de la foto de los Personajes del Año de la revista Gente, en 2011. ¿Cómo fue el backstage?
Tenía que estar con ella para vestirla y además no quería perderme ese evento que se realizó en el Alvear Palace. Allí estuvieron todos los personajes importantes del año. Carmen fue muy generosa y me presentó a varios de ellos, incluido Marcelo Tinelli, que me resultó un hombre muy simpático y amable, y a tantos otros, muy corteses, algunos icónicos como Moria Casán o Hernán Piquín. Fue muy interesante, particularmente no soy muy cholulo pero me interesaba conocer la energía de esas personas que congregan tanta atención, me di cuenta que a veces son más accesibles de lo que uno se imagina.




Que el vestido de Carmen (de color fucsia) haya sido del mismo color que el logo de la revista en la decoración de la fiesta, ¿fue algo pensado o una coincidencia?
La verdad es que Carmen quería que su vestido fuera rojo, pero yo me resistía porque lo veía muy común. Sabía que iba a haber varios vestidos rojos y prefería un tono que la distinguiera. Conseguí ese satín de seda natural fucsia muy encendido que a ella le gustó mucho. Cuando llegamos al lugar del evento, vimos el logo de Gente en fucsia y nos reímos cómplices, como si lo hubiéramos planeado desde un primer momento. Pero fue casualidad, no conocíamos la decoración del lugar ni sabíamos qué color usarían. Si bien estuve muy abocado a cuidar cada detalle de la imagen de Carmen, puede apreciar otros diseños como el de Paula Chávez y Denise Dumas, quienes llevaban vestidos cortos con telas orientales que me gustaron por su simpleza y elegancia. En el evento había de todo, pero no todos los diseños eran lindos, algunas famosas tenían trajes de muy poca calidad.

¿Qué repercusiones tuvieron tus diseños?
La popularidad que generó mostrar mis diseños en revistas tan importantes y de la mano de Carmen me permitió colaborar como panelista en noticieros y magazines de televisión, realizando análisis de moda y de los looks de los famosos en los distintos eventos en los que participan. Fue un
orgullo que los productores de la revista halagasen a Carmen y le dijeran que era la vez que la habían visto más elegante. Además, su mamá la llamó luego y le dijo lo mismo; según Carmen ella es su crítica más fuerte, por lo que fue un placer haber pasado ese “juicio”. Carmen utilizó ese vestido en otros eventos y luego se lo robaron; ella se afligió mucho pero para mí ya había cumplido su cometido.




¿Qué proyectos tenés para el futuro?
Por el momento sigo trabajando para mis clientas y pretendo abrirme hacia otras provincias, aunque
nunca planifico demasiado porque la vida es hoy, el mañana es un regalo que se abrirá mañana. Estoy dedicado activamente al diseño, quiero seguir creciendo y desarrollando mis ideas. Por ahora no tengo espacio para otra actividad, tengo mucho por hacer aún y ganas de elaborar cosas que a veces el trabajo no deja tiempo para hacerlas. Quisiera seguir en los medios, poder expandirme en ese rubro, y si bien dar clases es algo que ya me han propuesto, al ser fundamentalmente autodidacta me cuesta imaginarme enseñando a otros lo que ha sido un crecimiento tan personal. Pero tal vez dentro de algunos años consiga abrir mi experiencia hacia otros para que la utilicen y tomen la posta.





 















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