“Ser mamá es la profesión más maravillosa”



Nota de tapa



Romanela Amato





La modelo paranaense saltó a la fama de la mano de Roberto Giordano en su famoso desfile de Punta del Este, en 2006. Ahora, vive en Grecia junto a su marido, el futbolista Javier Saviola, y su hija Julieta, dedicando la mayoría de su tiempo a ser mamá.



Romanela Amato es de Paraná, pero ya hace muchos años que vive en Europa junto a su marido, el futbolista Javier “Conejo” Saviola y su pequeña hija Julieta. Ella dejó su creciente carrera como modelo en el país por amor y, si bien no está alejada del todo del mundo de la moda, prefiere dedicarle mayor tiempo a su nueva profesión de ser mamá. Luego de vivir en España y Portugal, actualmente reside en Grecia, ya que su marido pertenece al Olympiacos Fútbol Club, equipo de la Súper Liga de Grecia.

Con Roberto Giordano en Punta del Este
Apareciste en el mundo de la moda argentina pisando fuerte de la mano de Roberto Giordano.
A Roberto lo conocí en 2006, yo tenía 14 años y mi agencia Mayger Models me envió a uno de los castings que se hacían en su peluquería, él estaba buscando "la nueva generación de modelos argentinas". Después de eso, participé en el famoso desfile de Punta del Este. 

Luego de desfilar en Punta del Este y cerrar el show junto a modelos de jerarquía, Giordano te denominó como “la próxima Valeria Mazza”, ¿cómo manejaste la fama que se generó alrededor de tu imagen?
En ese momento todo pasó muy rápido. Roberto me comparó con Valeria en mi primer desfile. Eso fue muy fuerte, tanto para mí que recién empezaba como para mi profesión, ya que fue un empujón enorme. Las puertas en el mundo de la moda se abrían sin parar. Siempre dije que era un honor que me comparasen con ella, por la gran admiración que tengo hacia Valeria, pero en parte también me molestaba, me parecía exagerado.

En mayo de 2006, conociste al amor de tu vida, el “Conejo” Saviola, con tan sólo 15 años.
Así es. Fue una noche en Puerto Madero cuando conocí a Javier. Recuerdo que fue todo un caballero, él tenía 25 años. Es un hombre con un corazón gigante, buenazo y con una humildad increíble. Sabe hacerme reír, me comprende como nadie. Tiene un conjunto de cosas que hacen que me enamore a diario...

¿Cómo tomó tu familia la relación con un futbolista tan famoso y además 10 años mayor? 
Mi familia es muy tranquila y confía mucho en mí. Siempre me daban su punto de vista en todo y supe escucharlos, aunque siempre fui muy impulsiva. Obviamente, al principio, como toda hija que comienza una relación, me hicieron miles de preguntas, y cuando conocieron a Javi quedaron encantados, se dieron cuenta de que tenía buenas intenciones y era de buena madera. Él fue mi primer novio y mi familia lo adora.

Javier se encontraba jugando en España, ¿cómo llevaron adelante la relación a la distancia?
Viajé a España en 2007 por trabajo, fui contratada por el canal Fashion TV para realizar el famoso programa Un día con..., así que aproveché y me quedé dos meses en Barcelona, combinando trabajo y amor. Luego volví a Argentina para seguir con mi trabajo, porque tenía contratos y campañas que respetar, pero siempre iba y venía.

¿Cuándo te fuiste definitivamente a vivir con él en el extranjero?
Cuando llevábamos tres años de novios. Ahí decidí dejar mi trabajo en Argentina y mudarme a Europa con él. 

Siempre fueron una pareja que mantuvo su relación en la intimidad, hasta que apareció en todas las tapas españolas la foto de ambos besándose en el palco del Club de Tenis de Barcelona, donde se disputaba el Torneo Conde de Godó. 
Hasta ese momento nadie sabía de nuestra relación más que nuestros seres queridos. Los dos tenemos un perfil bajo, Javi más que yo, y decidimos siempre preservar la intimidad de la pareja. Ese día simplemente fuimos a ver un partido de tenis, jamás pensamos que la prensa se haría eco del hecho. Si bien Javier estaba en una etapa de su carrera en la que tenía todos los ojos encima porque acababa de irse del Barcelona, ni más ni menos que al Real Madrid, ese beso fue un revuelo mediático y, claro, al otro día estábamos en la tapa de todos los periódicos de España. 

Al llegar la noticia a la Argentina, se te asignó el término “botinera”. ¿Qué impresión te causó que te denominaran así?
Me costó bastante lidiar con esa palabra, siempre sostuve que no soy botinera. Soy una mujer normal cuyo marido trabaja de futbolista. Por ahí se generaliza el término y la gente juzga sin saber. Ojo, no voy a mentir, la botinera existe, pero se trata de una mujer con otro tipo de intenciones que nada tiene que ver conmigo. Mis amigas y mi familia siempre me apoyaron en mi relación con Javier, ellos me veían feliz y eso era lo importante.



Tu vida dio un vuelco de 180 grados, disminuiste tus trabajos como modelo y te fuiste a vivir a Europa muy joven. ¿Cómo viviste ese cambio?
La mujer de un futbolista lleva una vida bastante solitaria, hay mujeres que se adaptan y otras que no. Yo vivo sola desde que tenía 14 años, no me costó el hecho de estar sin Javier cuando él viajaba o concentraba. Se me hizo muy fácil, nunca sentí miedo y supe adaptarme a cada situación, cambié de idiomas, culturas y siempre me sentí feliz. Javier y yo somos dos personas muy tranquilas, somos familieros, nos gusta estar en casa y conversar sobre lo bueno y lo malo que nos pasa. Nos brindamos apoyo mutuo, siempre intentamos dar lo mejor de uno para que el otro se sienta bien, escuchamos nuestras opiniones y siempre elegimos lo mejor para la familia.

Romanela en FHM
¿Qué pasó con tu carrera profesional?
En España no trabajé, pero cuando vivíamos en Portugal, si bien no tenía una agencia específica, seguía con mi agencia madre de Argentina, realicé un par de trabajos como la portada de la prestigiosa revista FHM, además de producciones de moda para televisión y revistas portuguesas.

¿Repercutió en tu profesión ser la mujer de un famoso jugador de fútbol? 
Claro que sí, para lo bueno y para lo malo. Quizás en su momento yo era muy joven y los trabajos, como las campañas y los comerciales para los cuales me contrataban iban destinados a un público adolescente, y el estar de novia con un futbolista diez años mayor no era bien visto. Pero luego fui creciendo y supe sacarle provecho a la situación. Quizás en un principio me molestaba el título de "novia de...", aunque de a poco lo fui aceptando y me di cuenta de que la figura de mi marido me abría muchas puertas en el extranjero.






En la actualidad, estás un poco alejada de las pasarelas y las fotografías, ¿a qué se debe?

Junto a su hija Julieta
El mes pasado hice una nota de moda para la portada de un periódico griego, si bien nunca me alejo del todo y no pretendo cerrarle la puerta a mi profesión, me di un tiempo para dedicarme y entregarme 100% a ser mamá. Es la profesión más maravillosa. Estoy muy feliz, Julieta es lo mejor de la vida, es una beba sana y pura. Ser su mamá es un placer. 

Desde que dejaste Paraná has recorrido numerosas ciudades europeas, entre ellas Barcelona, Madrid, Lisboa, Málaga y Atenas. ¿Cuál ha sido la más especial?
La verdad que siempre hablamos con mi marido que tuvimos mucha suerte porque nos han tocado ciudades preciosas para vivir, cada una tiene su encanto aunque la que más me gustó, quizás porque fue en la que viví más tiempo (3 años) es Lisboa. Y con Málaga tengo una relación especial, porque es la ciudad donde nació mi hija Julieta. 

¿Pensás volver algún día a vivir a Paraná?
Claro que sí, tengo muchas ganas. Es mi ciudad, donde tengo los recuerdos y las vivencias más bonitas, toda mi familia vive allá y mis amigos. Siempre que puedo voy, ahora que soy mamá con menos frecuencia, pero seguro una vez al año me tienen por ahí.


¿Qué se viene en tu futuro? 
En lo posible trato de no proyectar, vivimos el hoy y dejamos que las cosas fluyan. Si bien tenemos planes a futuro, todo será en su momento. La carrera de un futbolista es muy nómade, por eso no puedo decirte dónde estaremos mañana.

Romanela, Javier y Julieta


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 Campaña publicitaria en Portugal.



Bautismo de Julieta Saviola













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