Gustavo Anduiza: Con el circo en la sangre



Gustavo, es artista de circo, lleva 3 años  viviendo en París y forma parte del staff de la famosa Escuela Internacional de las artes de espectáculo  “Acadèmie Fratellini”.




Desde pequeño convive con las acrobacias, el teatro y el arte. El circo lo llevó a Brasil y luego lo hizo volar hasta París, cuna del circo contemporáneo. Hoy, es profesor en una de las escuelas de arte más importantes del mundo.

 

¿Cómo se te dio por hacer circo?
Cuando era chico, hacia gimnasia deportiva, en lo de Amalia Ruiz, lo que me facilitó poder desempeñarme fácilmente en las disciplinas acrobáticas del circo. Luego cuando terminé el secundario, me fui a vivir a Rosario. Allí empecé en “Los Galpones” a dedicarme de lleno al circo y al teatro, tanto en la Escuela de Artes Urbanas como en el centro de la Juventud y en el Centro de Expresiones Contemporáneas, y  a todo esto lo compaginaba con mi trabajo en una empresa de turismo.

¿Quién te despertó la pasión por el teatro?
Si bien siempre estuve relacionado con las artes, la pasión por el teatro surgió en el taller de Oscar Medina, en Rosario. En principio, era un hobbie, pero en algún momento hice un clic y saltó la chispa de tomarlo como profesión. Pasaron los años, me fui a vivir a Buenos Aires para estudiar en la escuela de teatro de Raúl Serrano y continuar también mi formación en circo en la reconocida escuela de circo La Arena, así como diferentes clubes dedicados a la enseñanza de la gimnasia deportiva. Y desde allí ya no pude dejar de lado ésta pasión.

Raúl Serrano es conocido por su método de trabajo derivado de las técnicas utilizadas por el ruso Stanislavski. ¿En que se basa el Método de las Acciones Físicas?
La teoría de las Acciones Físicas es básicamente un método de trabajo donde el actor se concentra justamente en las acciones físicas para poder generar o llegar a las emociones del artista. Requiere muchísimo trabajo y repetición pero tiene excelentes resultados, sobretodo en el plano emocional que representa un personaje, dejando de lado la necesidad de evocar experiencias personales para encontrar la emoción requerida. Éste método es una refutación a su anterior teoría, denominada Memoria Emotiva que sostenía, que el actor debía valerse de sus vivencias para lograr la veracidad en escena. Si bien el objetivo se cumplía,  la evocación constante de sucesos traumáticos para el actor, (en escenas dramáticas) dañaban constantemente la personalidad del mismo. En el trabajo del actor, las acciones físicas serían quienes estimulan la emoción de manera involuntaria, gracias a la repetición y al trabajo exigente y constante del artista. Gracias a C. Stanislavsky, el actor deja de ser sólo una persona que imita en escena de manera mecánica, para transformarse en un artista que crea de forma orgánica.

¿Cuál fue tu primer trabajo en circense?
Un día, viviendo en Buenos Aires una amiga me reenvía un mail que decía que la cadena francesa de hoteles Club Med reclutaba artistas de habla española para conformar los equipos de circo de sus hoteles en Brasil. Recuerdo que me escapé del trabajo para hacer las audiciones que duraron todo el día. Y así fue como dejé Buenos Aires para radicarme en Bahía, específicamente en la isla de Itaparica.  



¿Qué significó en tu vida semejante experiencia?
Fue el quiebre de mi vida, dejé mi trabajo en la empresa de turismo, en la cual llevaba 10 años, y pasé a formar parte de un equipo de circo en dos de las ciudades más lindas que he conocido en toda mi vida (Itaparica y Trancoso), en el Estado de Bahía, Brasil.

¿Cuál fue el siguiente paso?
Me di cuenta que me encantaba lo que estaba haciendo, y surgió la idea de salir del hotel y hacerlo por cuenta propia y experimentar. Volví a Paraná, en 2008, hablé con Amalia Ruiz para abrir un espacio de circo. (Siempre le estaré agradecido porque me dio lugar en su escuela y sin duda, fue una grandísima ayuda) y con el tiempo, tenía distintos y hermosos grupos integrales de circo  y a la vez trabajaba para su escuela como profesor con los alumnos de gimnasia deportiva. Posteriormente, se me abrieron las puertas para trabajar en el Centro Gimnástico Paraná (CEGIPA) y a intervenir en algunas materias de la Carrera de Educación Física. Sin lugar a dudas, experiencias plenamente enriquecedoras tanto a nivel humano como a nivel profesional.

Hoy vivís en un país circense por excelencia ¿Qué hacés en Francia?
Siempre estuve tentado de conocer el país donde nace el circo contemporáneo y la posibilidad surgió inesperadamente. Ahora y casi sin planearlo estoy trabajando como profesor, enseñando acrobacia de piso, equilibrio sobre cable tenso y aéreos en uno de los centros de formación profesional más reconocidos del mundo. Entre otras cosas, llevamos a cabo el programa “Descubriendo el circo” que inicia a los alumnos de las escuelas a esta disciplina. Junto con otros tres profesores enseñamos distintas especialidades (acrobacias de piso, lira, trapecio, tela, cuerda, cable tenso, cuerda floja, equilibrio sobre objetos, entre muchas otras) que tienen como objetivos despertar la curiosidad y fomentar nuevas formas de expresión para los alumnos de las escuelas de la región. También, y recomendado por la Academia Fratellini, estoy enseñando  acrobacia-teatral  en la Escuela Internacional de Mimo y Arte Dramático de París. Recientemente, comencé como profesor interviniente en los talleres corporales especializados que dicta la municipalidad de París.


Les dejo un vídeo para que conozcan sobre la Academia donde está Gustavo 
(Disculpen por no tener el vídeo subtitulado)


¿Qué tiene de especial el circo francés?
Gustavo en plena actuación
Acá el circo está desarrollado como arte contemporáneo. Annie Fratellini, quien fundó la escuela que lleva su apellido, fue la primera persona que abrió una escuela de circo dirigida al público en general. Ella es la cuarta generación de la familia más importante de circo de Francia y fue la primer mujer payaso del país. Lo que ella hizo, fue llevar el circo a la gente y fue asombroso y explosivo porque antes era un arte que sólo estaba disponible para familias de sangre circense. Asimismo, ella fue impulsora de una campaña de democratización de la enseñanza de las artes del circo y es entonces cuando el Estado Francés decide abrir la primera escuela Nacional de circo del país en la ciudad de Châlons-en- Champagne. Surge así el Centro Internacional de las artes del Circo CNAC y la primera vez en la historia que se le otorga el calificativo de Contemporáneo al universo del circo.

¿Qué es el circo contemporáneo?
Tanto en Francia como en Canadá, desde ya hace varios años, todas las artes se están cruzando y mezclando y recreando el circo contemporáneo donde las acrobacias, los equilibrios y los clowns conviven con la danza, el cine, el teatro, las artes plásticas y toda disciplina artística existente y por descubrir. En 1995 y durante el Festival de Avignon, la séptima promoción de egresados de la formación profesional del CNAC presentó su espectáculo de fin de año llamado “Le Cri Du Caméléon”. Este devino el espectáculo más atractivo de toda la temporada y su éxito fue tan grande y sorprendente que se le  adjudica a éste hecho el nacimiento del circo contemporáneo en Francia. Desde ese entonces se denomina  así a toda representación artística de circo que entrecruza muchas artes y que está guiada por un mismo hilo conductor. Es por eso que muchas veces se habla de artes del espectáculo para poder englobar en dos palabras la esencia de todas al mismo tiempo y sin distinguir una sobre la otra. 

¿Dónde vivís?
Estoy viviendo en la Casa Argentina en París, la cual depende del Misterio de Educación. Está emplazada dentro de un complejo universitario en el cual existen otras 45 casas de diferentes países. Los únicos países de América Latina que tienen un edificio acá son: Argentina, Brasil y México, lo cual es muy importante para nosotros como argentinos ya que nos otorga una enorme posibilidad para vivir en París y hacer contactos con personas de todas partes del mundo.




¿Puede cualquier persona vivir allí?
Sí, pero primero hay que inscribirse y salir seleccionado. Para residir acá, se debe estar cursando un master, doctorado, ser artista, músico o deportista de alto rendimiento. Pero no es gratis. Cada habitación sale 500€ y aunque una gran parte del mantenimiento está a cargo del Ministerio de Educación de la Argentina, al resto lo cumplimentamos con el costo del alquiler. Pero esos son los precios que se manejan en esta ciudad. Las habitaciones tienen  18 metros cuadrados, y los baños y cocina son compartidos. La casa tiene una sala de representación, estudios de música, gimnasio, sala de computación y biblioteca. Por otro lado, cabe destacar que en la selección se privilegian las estadías cortas o bien las estadías largas (de hasta 3 años) que tienen como proyecto futuro regresar a la Argentina.

Asado con amigos en la Casa Argentina

Junto a su grupo de danza de la Universidad
Además de trabajar en la Escuela Fratellini, ¿Qué haces?
Estoy dando un curso de teatro en la Casa Argentina, también integro el equipo de danza contemporánea de la Universidad París 8, con el cual hacemos gira por todo el país, representando a la universidad en festivales y encuentros. Doy clases de acrobacias-teatrales en otra institución y trabajo para la municipalidad de la ciudad de París. Y por si fuera poco, estoy estudiando la Licenciatura en Artes del espectáculo, especialidad Teatro, en la Universidad de París 8 en Saint Denis.

¿Cómo es la vida parisina?
Tiene un montón de cosas lindas, es una ciudad movidita. Los medios de transportes públicos (trenes, subtes, colectivos), cuando funcionan bien, facilitan la vida diaria. El vivir en una ciudad grande te brinda múltiples alternativas. Lo negativo, sin duda, es el clima. En París, el invierno es duro y largo, llueve y nieva, el cielo está siempre gris y te genera tristeza, nada que ver con Paraná.

¿Se puede hacer una comparación entre ambas ciudades?
En verdad, no hay comparación que valga, ni para lo bueno ni para lo malo. Acá las cosas tienen su particularidad, el sistema es estructurado, burocrático, y todo se rige por reglas que deben cumplirse a raja tabla. Pero cabe decir, que como estudiante, recibo ayudas para el pago del transporte y del alquiler.  Por otro lado y por dar un ejemplo, en estos momentos, París se encuentra en constante Alerta Roja, es decir, que está en peligro permanente de ataque.  Es algo contradictorio, porque todas estas ayudas que recibimos los que residimos acá, dependen de lo que las autoridades francesas consigan, en buena parte, devastando otros países y sobretodo excolonias. Pareciera que la pelea con países hermanos por asuntos económicos, deviene en ser un país del primer mundo. En cambio, si bien a Paraná le falta un montón de cosas, nunca te vas a enfrentar con realidades semejantes ¡ Ni mucho menos!

¿Pudiste sentir la discriminación y la tensión para con los extranjeros?
En general, la sociedad francesa es conservadora, y eso se ve en el hecho de la inexistencia de leyes de integración. Por supuesto, que me he encontrado con gente buena y amable, aunque fría y distante al comienzo, pero tienen respeto por el otro y por sus posesiones. Una anécdota de mis comienzos en la Escuela de Mimo, fue que al empezar mi primer día de trabajo, me pidieron disculpas por no tener un vestuario separado del vestuario de los alumnos y que por ende, deberíamos compartirlo. Siento que aquí hay un gran respeto por las leyes laborales y los derechos de las personas (siempre y cuando tengas tus papeles al día) pero debo reconocer que como extranjero argentino no he sentido ninguna discriminación. Diferente sería venir de África o de los países de Europa del este, en Francia, esos son los extranjeros discriminados.


¿Cómo te tratan en tu trabajo?
La verdad es que sólo puedo hablar de buenas experiencias. Siento que entre otras cosas soy muy valorado porque puedo aportar al público francés otras formas de abordar las disciplinas artísticas. Por supuesto, tiene que ver con la cultura (latinoamericana en mi caso) que siempre enriquece y aporta nuevas energías, colores, formas, y que en suma con la cultura local, generan nuevas e interesantes visiones. Yo siempre suelo trabajar mezclando un poco de ejercicios de teatro o de expresión corporal para que nos ayuden a adquirir una mejor disposición a la hora de pasar a la técnica propiamente dicha y mejorar el sentido de la confianza en uno mismo y para con el otro. Creo que por un lado la conciencia de grupo es muy importante y por ejemplo, antes de ser contradictorio con las teorías rusas dedicadas a la repetición y el rigor estructurado a nivel individual; siento que serían más bien complementarias y que la suma de todas las formas de enseñanza es parte activa de la formación del artista. Es así que considero que mi aporte desde mi lugar y  mi visión es bien recibido y aceptado.

¿Qué requisitos cumplís para poder residir en Francia?
En mi caso, tengo una visa de estudiante. Cada año tengo que renovarla en relación al nivel de estudio que este cursando. Pero asimismo sólo se me permite trabajar 20 horas semanales. Eso significa que tengo la posibilidad de vivir en Francia pero no de progresar en la escala laboral.  Si bien en mi trabajo se gana muy bien, al no poder trabajar más horas no puedo percibir un gran salario.

De viaje junto a su amiga Juliana Puig


¿Qué extrañas?
Sin duda, los bizcochitos con grasa y hablar en español. Por el lado afectivo, extraño enormemente a mis amigos: Juliana, Guillermo, Valentín, Georgina y Natalia, entre otros, que son mis hermanos del alma y mi sostén en la vida. Se me hace durísimo tenerlos tan lejos. Por supuesto, que a mi familia también la extraño pero ya hemos aprendido a convivir con una relación a distancia y funcionamos bien. Siempre me permitieron y motivaron para que me desarrolle en lo que me haga feliz y mientras así sea, todo funciona de maravillas. Y si bien en la Casa Argentina hablamos en general en castellano, cuando estoy dando una clase o manifestando un punto de vista, la lengua te limita un poco. Es un esfuerzo extra el hablar en un idioma extranjero y tener que pensar cada palabra para poder expresarte correctamente.

¿Volvés?
Tengo claro que voy a volver a Argentina, por eso quiero viajar, conocer y disfrutar de esta experiencia hasta que se acabe. Aunque no sé cuándo volveré porque tengo algunas propuestas laborales, que pueden alargar mi estadía. París es una ciudad muy bonita para vivir y experimentar por un tiempo determinado, pero siento que sería muy extraño pensar el resto de mi vida fuera de Argentina. Como experiencia es impresionante, pero lo tomo como una transición para capacitarme profesionalmente, para adquirir nuevos conocimientos y otras visiones del mundo.

¿Sabes qué harás cuando estés acá?
Uff, mi vida se basa, en general, en cambiar continuamente. Creo que seré así hasta el día que me muera. Obviamente volveré y me dedicaré al circo, al teatro y a la danza. Me gustaría enseñar al público profesional como así también a los que no tienen experiencia y lo toman como una actividad complementaria. Sueño con dirigir una escuela de arte y también capacitar en cualquier nivel educativo, pero sobre todas las cosas; me gustaría volcar esta experiencia en el ámbito social a nivel regional y utilizarla como herramienta para la integración y como medio indiscutible de expresión y desarrollo. Ese es mi verdadero y gran objetivo y por suerte, estoy en camino. Ya veremos…





eloisa patat

Phasellus facilisis convallis metus, ut imperdiet augue auctor nec. Duis at velit id augue lobortis porta. Sed varius, enim accumsan aliquam tincidunt, tortor urna vulputate quam, eget finibus urna est in augue.