El Mundo de Cata Tenorio



Cuatro veces campeona de paddle del mundo con la Selección Nacional y ex número uno en Argentina, la paranaense forma parte del circuito profesional del deporte en España, donde vive desde hace 10 años.


Catalina es una paranaense que reside en Madrid y se describe como una “jugadora profesional de paddle, cuatro veces campeona del mundo, monitora, árbitro, protésica dental, mamá de Valentina, esposa de Patricio y patrocinadora de Bullpadel y Santana”. Pero es muchísimo más y, a sus 37 años y con perfecto rendimiento físico, sigue siendo una de las jugadoras a batir.

Empezaste en Paraná como jugadora de tenis, ¿Qué te hizo cambiar de deporte?
Jugué al tenis hasta los 17 años y dejé porque la exigencia personal en ese momento era muy alta, para crecer tenía que radicarme en Buenos Aires y dar un salto cuantitativo en lo económico y en lo personal.  
Luego de muchos años desarrollando una actividad deportiva necesitaba hacer algo, probé con el hockey y no me gustó y encontré en el paddle el cambio que necesitaba. Me dio muchas satisfacciones desde el principio, tenía gente con quien jugar ya que es un deporte más sociable y se me dio bien desde el momento que agarré mi primera paleta, obviamente me sirvió tener la base del tenis en cuanto a la técnica y la capacidad de sufrimiento en los entrenamientos.

¿Cuántos años llevas jugando al paddle?
Llevo casi 20 años, de los cuales 3 años no jugué, uno de ellos por el embarazo. Comencé de nuevo en el 2000 en Paraná, mientras trabajada de mecánica dental y luego volví a la competición en el circuito profesional en Buenos Aires.

¿El emigrar a España fue por una decisión profesional?
Sí, me fui a España luego del corralito, una época bastante dura ya que mi marido era empleado de banco. Ya estaba de vuelta jugando y luego del mundial del 2002 en México me ofrecieron ir a dar clases en un club español y ser pareja en el circuito de Alejandra Salazar, gran promesa en aquella época y hoy es una de las rivales más fuertes del campeonato. Primero me fui yo, y luego cuando vimos que la propuesta era seria y queríamos realizar un cambio, vino mi marido. Al principio aluciné cuando llegué a dar 10 horas de clases por día, y me costaba un montón decir que no cuando me pedían tomar clases conmigo.

En el 2008 fuiste, por primera vez, la número 1 del mundo ¿Qué significa como deportista profesional llegar a ser la mejor de todas tus colegas?
Llevo 10 años entre las tres primeras parejas del circuito profesional y casi siempre la jugadora a vencer fue Carolina Navarro. A principio de temporada su compañera se lesionó y me ofreció jugar con ella. Se nos dio muy bien, fue gratificante personalmente. Pero más increíble fue lograr quedar segundas el año pasado luego de haber estado alejada de las canchas por mi embarazo y volver a entrenar y competir, logrando que sólo una pareja este por delante y todas las demás por detrás, tuvo un mérito mucho mayor y un gran sabor de boca ese segundo puesto.

¿Cómo compaginas la profesión, los viajes, los entrenos con tu vida familiar?


Mi familia está compuesta por mi marido Patricio, con quien llevo 18 años de casada y mi hija Valentina de 3 años. Para que pueda ser profesional en este deporte, tenemos que estar muy bien organizados. Todas las mañanas, llevo a Valen a la guardería hasta las 16:00 hs., durante ese horario, entreno tres horas aproximadamente (una hora y media de paddle y el resto del tiempo hago físico). Además durante esas siete horas, tengo que trasladarme al club, ir al fisioterapeuta, atender los compromisos con los patrocinadores y dar algunas clases de paddle. Luego la busco y me dedico el resto del día solamente a ella y a mi familia.
Volví a entrenar cuando tenía 6 meses, es lo malo de estar en el extranjero y tener lejos sus cuatro abuelos, cuando se enferma me quedo con ella, lo que significa tener que suspender entrenamientos, es decir, faltar al trabajo.
Pero los tres nos las arreglamos muy bien, en los torneos mi marido utiliza sus días de vacaciones, mientras juego él la cuida y ambos me acompañan. Y así conocemos ciudades preciosas aunque durante el torneo tengo que respetar los horarios para comer, descansar, entrenar y atender a los medios de prensa.

Lo apasionante del deporte profesional es que es tan grato como injusto, el trabajo duro no siempre se refleja en los resultados...
Uno de los momentos más duros de mi carrera fue no podar jugar las semifinales del mundial ´96, estábamos jugando cuartos contra una pareja que ya les habíamos ganado la semana anterior, por lo que las expectativas de pasar a la siguiente ronda eran altas, pero mi compañera en el último punto hizo un mal movimiento y se rompió los ligamentos, y quedamos fuera del mundial. Fue una decepción grandísima, tenía mucha bronca (me pasé llorando toda la noche), el no poder ni siquiera jugar, creo que es peor que perder, por lo menos de la otra forma estás dentro de la cancha. Ese momento fue el que más me dolió.

¿Cómo es la relación entre la pareja de jugadores profesionales? Ya que comparten casi todo el día entre entrenamientos, partidos y viajes.
El paddle es un deporte en equipo pero no grupal, depende de vos y de tu compañero, no de que un entrenador te elija para jugar. Lo bueno es tener una pareja que compense lo que a vos te falta o se complemente con tu juego.
Cuando sos profesional se convive mucho tiempo con el compañero, a veces hay roces, mayor o menor afinidad. No es una relación sencilla, hay partidos que uno juega bien y tu compañero no o viceversa, generalmente cuando se pierde es más fácil echarle la culpa al otro que hacer autocrítica.

 ¿Qué diferencia hay entre circuito de paddle español y el argentino?
En Argentina el circuito ha mejorado pero todavía le queda mucho por desarrollar. La diferencia principalmente es económica, lo que genera naturalmente que los mejores jugadores estén en el circuito español. Pero también es una cuestión de mejores patrocinadores, mejor organización, la cual ha ido exigiendo más profesionalidad por ejemplo: es obligatorio que haya fisioterapeutas para atendernos durante el torneo, ambulancias,  bebidas isotónicas, frutas todo a disposición de los jugadores. En las canchas hay un locutor, también es importante la retransmisión televisiva, los jugadores tienen que asistir a las conferencias de prensa, hay que relacionarse con los patrocinadores, en la entrega de premios hay que asistir  con la indumentaria de juego y también existe un torneo Proam (un profesional y un amateur) para fomentar el paddle.

¿Realizas alguna clínica de paddle?
Sí, realizamos clínicas que tenemos por contrato con los patrocinadores para sus clientes. Las marcas que me apoyan son Bullpaddle, Sport Center Manolo Santana, Sannus Clinic (es la clínica de fisioterapia que atiende el doctor Villalon, médico del Atlético de Madrid) y Paddle running. Los grandes negocios como El Corte Inglés o Decathlon, crean eventos para invitar a sus clientes a jugar con los jugadores profesionales. También los clubes nos contratan para dar clínicas de perfeccionamiento, es lo bueno que tiene este deporte, los mejores jugadores de paddle del mundo son tangibles y contratables. Recuerdo que una vez me contrataron para jugar un partido con una señora que era su cumpleaños y en otra oportunidad han regalado clases conmigo.

¿Cómo fue tu faceta de entrenadora?
Estuve a cargo de la escuela de SPORT Center Manolo Santana casi 4 años, es el club donde trabajo desde que llegué, hay unos 300 alumnos y entre 10 a 14 profesores. Lo tuve que dejar para poder dedicarme a la competencia, pero soy la imagen de la escuela.
En Sevilla La Nueva (localidad cercana de Madrid) también formé parte de una escuela durante 2 años con 11 canchas de paddle, pero en la actualidad lo he dejado porque es incompatible con mi nueva profesión de ser mamá.

Estás haciendo “El Mundo de Cata Tenorio”, una filmación de 13 capítulos, que muestra el backstage de los torneos, los entrenamientos y la vida del deportista profesional.
La idea es de Mariano Amat, un profesor y jugador amigo quien me propuso grabar la parte femenina del paddle español. Creo que va bien, tiene unas 2000 visitas por capítulo, me divierto mucho haciéndolo y es la forma de que la gente pueda conocer la otra cara de las jugadoras profesionales que solo ve en la cancha. Lo publicamos por las redes sociales. Por el momento, es algo amateur, lo grabamos y él se encarga de la edición y difusión.



¿Tenés algún capítulo predilecto?
Todos en general son muy buenos, en particular, el capítulo grabado en Valencia, donde mi hija sale diciendo todas las parejas de paddle del torneo, el capítulo donde una jugadora brasilera nos enseña a sambar y el cuestionario de compatibilidad de la dupla de las gemelas, son los más divertidos.

Tanta dedicación y sacrifico ha dado frutos, ¿Qué te ha brindado el paddle más allá de la satisfacción deportiva?
Muchas cosas, la posibilidad de conocer muchísima gente, lugares, ha sido la forma de realizarme como persona. El poder vivir de lo que te gusta, es un placer de pocos. Hoy gracias al paddle me encuentro en España buscando el desarrollo como deportista y viviendo una gran experiencia.

Un día antes de dar a luz
De todo lo que has conocido ¿Cuál es la ciudad que más te gusta?
He ido mucho por España, México y Portugal, pero la ciudad que más me gusta es San Sebastián (norte de España). El club donde se juega el torneo está ubicado  frente a la playa “La Concha”, haces la entrada en calor mirando hacia al mar y aunque cuidamos la dieta, cuando podemos nos vamos de pinchos por el casco antiguo de la ciudad. En las barras de los bares ponen los platos de pinchos (base de pan con tortilla, carne y queso fundido, pimientos con langostinos, etc), cada uno tiene un escarbadientes, agarras todos los que quieras y cuando vas a pagar la cuenta le decís al mozo cuántos te comiste y pagas. Hay que ser honesto, no vale esconder los escarbadientes debajo de la mesa... (risas). Luego vas a otro bar y así probas un poco de cada cosa.

¿Con tantos años viviendo en España, te sentís parte de la sociedad?
Es raro, después de 10 años no sos ni de acá ni de allá. Luego de una década, estas súper adaptada a la vida española pero se extraña cada vez más las raíces porque lo nuevo de Europa ya no te sorprende o no te llena como antes, y por otro lado rechazas las cosas que no querés vivir de nuevo, como la inseguridad.

¿Volverías a Paraná?
Tenemos ganas de volver desde que nació nuestra hija, nos gustaría compartir las cosas buenas y malas de su crecimiento con la familia pero no lo tenemos claro tampoco porque laboralmente sería empezar de nuevo (sobre todo para mi marido) por suerte vamos una o dos veces al año. Ahora preferimos ir de visita a Argentina más veces antes que viajar por Europa o cambiar el auto.
Además de la familia en sí, extraño los milhojas, los borrachitos o los conitos de dulce de leche de la panadería de mi mamá o el helado de dulce de leche de Dacol.
Tengo toda mi familia allá y nos gustaría volver porque la vida es más tranquila, pero veremos que nos depara el futuro.


Trayectoria

Mundial 2006 con la Selección Argentina

Catalina lleva 17 años jugando a nivel profesional y siempre ha estado entre las 3 primeras parejas del ranking. Fue nº1 en Argentina en ’96, ´97, ´01 y ´02, cuatro veces Campeona del Mundo por equipos con la Selección Argentina (´96, ´02, ´04 y ´06). Durante una década (2003 a 2013) participó en 109 torneos profesionales de los cuales ganó 11 y disputó 22 finales. Y es la única jugadora profesional en activo del circuito español que es madre. Además de haber logrado un campeonato tras volver de su ausencia por embarazo.  


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Web oficial: www.catatenorio.com,
Twitter: @catatenorio

Y podes ver todos los capítulos del “Mundo de Cata Tenorio” en YouTube.  





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