Revista Orillas: Un Ex Echagüe en China

Van Lacke surgió de las filas del Club Atlético Echagüe de Paraná y acaba de regresar de China junto a la Selección Nacional de básquet, donde salieron campeones de la Copa Stankovic.




Dicen que no hay edad para soñar y no hay afirmación más certera. A sus 33 años, Federico Van Lacke se encontró viajando y representando a la celeste y blanca junto a la Selección Nacional. Luego de haber participado por primera vez en la Liga Nacional, defendiendo la camiseta de un gran club como Boca Juniors, y de ser elegido como Mejor Jugador Debutante a los 32, llegó la gran convocatoria para Van Lacke.


Si bien el primer llamado que recibió fue el año pasado para participar del Torneo Sudamericano, del que la Selección Nacional salió campeona, lo sucedido este año superó todas sus expectativas, pues Argentina se quedó con el puesto más alto de la Copa Stankovic, un importante torneo internacional de básquet organizado anualmente por la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto). En la final, el seleccionado argentino venció a China por 61 a 44. “Jugamos la final de la Copa contra el equipo local, el estadio estaba lleno (unas 10 mil personas), fue un partido duro pero lo ganamos. Fue asombroso escuchar nuestro himno desde lo alto del podio y traernos a casa la medalla de oro”, dice Federico. Este torneo le permitió traslarse al otro lado del planeta, desde donde relató sus impresiones sobre la cultura china:

Diario de viaje

“El viaje comenzó con más de 40 horas de vuelo. Partimos de Buenos Aires y realizamos escalas en Río de Janeiro (Brasil), Dubái (Emiratos Árabes), Beijing y, por último, Lanzhou (ambos en China).
Por suerte, esas horas interminables de vuelo las hicimos en categoría business de la empresa Emirates. ‘Increíble’ es la palabra que describe el lujo de los servicios, tanto del avión como de la sala VIP en el aeropuerto. Los asientos estaban ubicados en compartimientos individuales y se hacían cama completamente, aunque a mi compañero Marcos D`Elía (2,07 metros de altura) no le sirvió de mucho, ya que le faltaban unos 10 centímetros de asiento.


Junto a Marcos D'Elía y Facundo Campazzo

Los acompañantes de abordo eran de todas partes del mundo y nos encontramos con un argentino, quien se puso feliz de ver todo un contingente de compatriotas y de poder tomar unos mates. Ya cansados de estar acostados y sentados por las interminables horas de vuelo, fuimos a conocer la cafetería del avión, ¡en la segunda planta! Allí hicimos una especie de intercambio cultural con las acompañantes de abordo oriundas de Japón, Suiza, Canadá y México”.

Llegada a China

“Cuando llegamos a destino, no sabíamos ni el día ni la hora en la que estábamos viviendo. Nuestro organismo no comprendía si teníamos que desayunar o cenar. En el aeropuerto de Beijing, caí en la cuenta de que estábamos en China, entonces surgió una gran duda: ¿qué comeríamos ahora? No soy fanático de la comida asiática, no me gustan ni las sopas de fideos (los famosos noddles), ni el sushi, ni la carne que no parece carne, ni mucho menos comer con palitos. Lamentablemente, la comida tenía mucho condimento, era picante, y era imposible descifrar lo que estábamos comiendo, por lo que mi dieta se basó en arroz blanco y fruta.
En una de las cenas, como plato estrella nos sirvieron una gallina con la cabeza, las patas y las alas; impresionaba ver al animal acostado en un colchón de vegetales mirándote a los ojos. En ese momento pude entender lo que debía sentir un vegetariano ante un plato de carne, como es el caso de mi amigo y kinesiólogo de Boca Juniors, Jose Ossemani.


También me llamó la atención cómo la gente de la ciudad nos sacaba fotos sin acercarse, y cuando les hablábamos, huían con una sonrisa en los labios. La comunicación era bastante complicada, muy pocos hablan inglés, por lo que sólo nos quedaba la opción del lenguaje de señas, pero aun así resultaba una misión imposible. Las costumbres y modales de los chinos son muy diferentes a las nuestras; es común verlos comer de un bol de fideos paseando por la calle o dormirse sentados en la parada del colectivo. Por otro lado, el protocolo en China es muy importante, por eso los ciudadanos son atentos y reservados y el contacto físico no existe, por lo que un apretón de manos era palabra mayor”.

Recorriendo Lanzhou

“Durante la competencia, entrenábamos, descansábamos y jugábamos, pero en Lanzhou tuvimos una tarde libre para poder recorrer un poco la ciudad. La palabra que se ajusta a una característica sobresaliente de China es ‘multitud’: las calles están repletas de personas, hay que esperar para cruzar, conducen como locos y hay cientos de negocios, uno pegado al otro. Además de la contaminación visual por la infinidad de carteles luminosos, el cielo está siempre gris por la polución. 
A su vez, es común verlos con sombreros o paraguas, porque el sol es fuerte y el resplandor quema. Pero dentro del caos de la ciudad, tienen escondidos parques y jardines donde se pueden ver a personas mayores bailando, practicando Tai Chi y jugando Las Damas chinas. Son espacios verdes en los que se respira una paz profunda y ancestral. Sus calles están limpias, llenas de flores y con arbustos artísticos (topiarios), que me hacían recordar a las habilidades del protagonista de la película El Joven manos de tijerasPuedo decir que el chino es un perfecto detallista, lo cual se refleja en su arquitectura, y sobre todo, en su caligrafía. Y algo que si bien pensábamos que podía suceder por ser China un país comunista, pero no con tal magnitud, es la falta de acceso a Internet. Redes sociales como Twitter y Facebook están totalmente bloqueadas y algunas páginas web como YouTube, también. Cuesta acceder a la información ya que algunas búsquedas en Google aparecen sesgadas, lo cual es paradójico dado que hablamos de uno de los países más tecnológicos que existe”.


Ciudad de Guangzhou

“La segunda fase del torneo se jugó en la ciudad de Guangzhou, con más de 12 millones de habitantes, totalmente distinta a la anterior, más tecnológica, más llamativa y, sobre todo, multitudinaria. Es una ciudad impactante visualmente: rascacielos con sus fachadas de leds, en las que las publicidades digitales cambiaban constantemente. Otra característica de los chinos es que todo lo hacen “a lo grande”. Paseando por los alrededores del estadio, vimos que habían montado un escenario gigantesco, stands con merchadising de la copa Stankovic y una cancha de básquet para entretener a los espectadores e invitarlos a ver los partidos.

Antes de volver a casa, tuvimos medio día libre y un miembro de la Embajada argentina nos llevó a una especie de feria donde los turistas suelen realizar sus compras de souvenirs. La zona estaba repleta de puestos en la calle, había de todo: desde venta de ropa, electrónica y productos extraños, hasta comida. Solo me animé a sacarles unas fotos a la brocheta de escorpiones y a un puesto de algo parecido a nuestros panqueques. Una de las características de estos negocios es que se debe regatear, si bien nadie habla inglés, los números los entendían perfectamente. En general, en el interior de las ciudades chinas, el caos es su organización, es complicado darse a entender y además los comerciantes parecían enojados mostrando pocas ganas de vender, aunque luego nos explicaron que así es su comportamiento normal. Sin dudas, China es un país extraordinario, con personas culturalmente distintas a nosotros que vale la pena conocer”.




Trayectoria

Tras su paso por Echagüe en el Torneo Nacional del Ascenso (TNA), Federico Van Lacke fue campeón de volcadas en el Juego de las Estrellas de la Liga Nacional en 2002, y pasó a ser parte de la Liga Española en agosto de ese año, donde desarrolló una carrera exitosa en Europa. Jugó en la Adecco Leb Oro y en la Liga ACB (mejor liga mundial luego de la NBA), pasando por equipos como CB Cantabria Lobos, CB Polaris World Murcia, CB Los Barrios, CB Ciudad de Huelva y CB Granada.

En 2008, fue contratado por el CB Valladolid, equipo que logró un gran campeonato que lo llevó a Primera División. Renovado su contrato por ser la figura del equipo, Van Lacke obtuvo menciones especiales durante la temporada 2009-2010, como por ejemplo ser considerado MVP (jugador más valioso) del mes de enero, una  nominación como Jugador Revelación, siendo el favorito de los técnicos, y ser el 4º mejor “ladrón” de la liga, entre otros reconocimientos. En la temporada siguiente, logró ser el MVP de la jornada 6 y clasificó para jugar en la Copa del Rey, en España.

Durante la temporada 2011-2012, Federico fue contratado por el importante equipo catalán Joventut de Badalona. En 2013, volvió a Argentina para jugar en Boca Juniors, equipo se clasificó para los playoffs pero perdió la semifinal con el actual campeón. Además, gracias a su magnífico desempeño, Van Lacke fue parte del equipo nacional en el 25º Juego de las Estrellas, y fue invitado a participar, junto con el gran ex jugador Héctor “Pichi” Campaña, en el torneo Tiro de las Estrellas.


Federico Van Lacke expresa su amor por el básquet a través de una cita que encabeza su página web, www.fedevanlacke.com.ar: “El básquet, a mis 4 años, era un juego, a mis 12 una diversión, a mis 20 una pasión, y hoy es mi vida”. Su amor por este deporte lo llevó a desarrollar actividades extra profesionales, como la creación del Campus de Perfeccionamiento Fede Van Lacke para pequeños y jóvenes jugadores; ser comentarista para Canal Plus de Madrid sobre las finales de la NBA; y crear la peña Amigos de Fede Van Lacke, la cual junto con su tienda solidaria, apadrina la escuela Remedios de Escalada de la capital santafesina. Con las recaudaciones obtenidas hasta el momento, se ha creado el taller de química y se adquirieron herramientas y materiales para el taller de carpintería, entre otras actividades.



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